Más allá de los tradicionales laboratorios, Eugen Resendiz Bont, es una arquitecta mexicana, investigadora y profesora universitaria, que representa a una nueva generación de científicos, esa que entiende que la ciencia también vive en las calles, en los edificios, en las políticas públicas y en la forma en que habitamos nuestras ciudades.
En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia (11F), Fuerza Informativa Azteca entrevistó en exclusiva a la arquitecta Resendiz, mexicana reconocida con el Nobel Sustainability Trust Award 2025 por su trabajo en ciudades saludables y sostenibles.
We’re proud to share that we received the 2025 Nobel Sustainability Trust Sustainability Award this past Friday, 5 Dec, in Miami for our work on smart & sustainable city solutions. Though only a few attended, this award is for our whole founding executive committee! pic.twitter.com/xz4sS2BPkK
— Global Observatory of Healthy & Sustainable Cities (@GOHSCities) December 7, 2025
¿Quién es Eugen Resendiz y por qué su trabajo es relevante a nivel global?
Eugen Resendiz, actual profesora e investigadora en la Escuela de Arquitectura, Arte y Diseño del Tecnológico de Monterrey, además de fellow en el Centro para el Futuro de las Ciudades y miembro del Observatorio Global de Ciudades Saludables y Sostenibles.
“Me defino como arquitecta de profesión que hoy se dedica a investigar la salud urbana, es decir, la interacción entre la política pública, el ambiente construido y los comportamientos en salud de las personas”, explica.
Su trabajo se sitúa justo en un punto que resulta clave para el futuro de las ciudades, es decir, cómo el diseño urbano impacta directamente en la salud, el bienestar y la sostenibilidad ambiental.
¿Por qué la arquitectura influye en nuestra salud?
Resendiz parte de una contundente idea: que las personas pasamos cerca del 90% de nuestro tiempo en espacios diseñados por arquitectos, ya sea en casa, la escuela, el trabajo o en algún espacio público: “Estos espacios no solo influyen en cómo nos sentimos, sino en los comportamientos que llevamos a cabo: cómo nos movemos, qué comemos, cómo interactuamos”, revela a cámaras y micrófonos de Fuerza Informativa Azteca.
A partir de esta premisa, su investigación analiza cómo las características del entorno urbano (movilidad, acceso a áreas verdes, infraestructura peatonal o diseño de barrios), influyen en la salud física y mental de las personas, así como en la sostenibilidad de las ciudades.
¿Enfrentó barreras por ser mujer en la ciencia y la arquitectura?
A diferencia de otros campos, Eugen explica que tanto la arquitectura como la salud pública son disciplinas con alta participación femenina: “He tenido la fortuna de trabajar en campos liderados por muchas mujeres. Ser mujer ha sido una fortaleza para generar alianzas y tener mayor impacto en mi investigación”.
Sin embargo, también subraya la importancia de crear redes de mentoría femenina para fortalecer la presencia de mujeres en la ciencia aplicada y la toma de decisiones urbanas.
Las mujeres que marcaron el camino profesional de Eugen Resendiz
Entre sus referentes destaca a Frida Escobedo y Tatiana Bilbao, dos de las arquitectas mexicanas más influyentes a nivel internacional, así como a Lina Bo Bardi en Latinoamérica. En el ámbito académico, reconoce la influencia decisiva de tres mentoras:
- Dra. Célida Gómez, quien le abrió las puertas a la investigación.
- Dra. Deborah Salvo, experta en salud urbana y su mentora durante más de nueve años.
- Dra. Alejandra Jáuregui, investigadora del Instituto Nacional de Salud Pública, con impacto directo en políticas públicas, como el etiquetado frontal y los entornos escolares saludables.
¿Por qué recibió el Nobel Sustainability Trust Award 2025?
El reconocimiento fue otorgado al Global Observatory of Health and Sustainable Cities (GOHSC), un proyecto internacional del que Eugen Resendiz forma parte como miembro fundadora.
Cabe señalar que este observatorio surgió a partir de investigaciones publicadas en The Lancet Global Health, una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo, justo en donde el equipo desarrolló indicadores para medir salud y sostenibilidad urbana en distintas ciudades.
El siguiente paso fue clave: crear herramientas de código abierto para que cualquier ciudad del mundo pueda evaluar sus políticas públicas y su impacto en la salud: “Este premio reconoce no solo la ciencia, sino una forma innovadora y colaborativa de generar conocimiento con impacto real”.
Cabe señalar que el Nobel Sustainability Trust Award es otorgado por una fundación internacional independiente vinculada a la familia Nobel, enfocada en impulsar soluciones sostenibles frente a los desafíos sociales y ambientales globales.
Inteligencia artificial y el futuro de las ciudades
El observatorio ya avanza hacia una nueva etapa, el uso de Inteligencia Artificial y procesamiento de lenguaje natural para acelerar la evaluación de políticas públicas urbanas: “Estamos comenzando a utilizar algoritmos para analizar políticas que antes tomaban meses de forma manual”.
Esto abre nuevas oportunidades para que la ciencia urbana sea más rápida, accesible y escalable, especialmente en países con enormes retos sociales.
Así se imagina Eugen Resendiz a la arquitectura del futuro
Para Eugen Resendiz, el futuro de la arquitectura debe ser sistémico y responsable: “La arquitectura no es solo estética. Es parte de un sistema donde están la ciudad, el gobierno, las comunidades y el planeta. Todo lo que diseñamos tiene un impacto en la salud, el clima y la calidad de vida”.
Esta visión ya comienza a integrarse en universidades mexicanas como el Tecnológico de Monterrey, donde la formación arquitectónica se vincula con ciencia, datos y políticas públicas.
El mensaje de Eugen para las niñas que sueñan con la ciencia
En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, el mensaje de esta exitosa mexicana es claro y poderoso: “La curiosidad es la brújula más importante. La ciencia no solo está en laboratorios; está en los datos, en las calles y en cómo resolvemos los problemas de nuestra comunidad”.
Es por ello que Eugen Resendiz invita a las niñas a buscar mentoras, hacer preguntas y confiar en sus habilidades analíticas, incluso si su camino no es lineal: “El futuro necesita una ciencia tan precisa como empática”; ¿estamos listos para entender que la ciencia también se diseña, se camina y se vive todos los días en nuestras ciudades?