La situación de salud de un infante que recibe cuidados en el centro hospitalario de alta especialidad localizado en Veracruz, el cual está bajo la administración del esquema IMSS Bienestar , ha alcanzado niveles de preocupación alarmantes.
El menor en cuestión enfrenta una batalla contra una neoplasia maligna ubicada en el área de la mandíbula, padecimiento que le fue identificado durante los meses finales del año anterior.
Niño enfrenta una batalla contra una neoplasia maligna sin la cirugía necesaria
Actualmente, las condiciones físicas del paciente se han deteriorado de forma drástica, al punto de que el descanso nocturno se ha vuelto imposible y acciones tan elementales como el consumo de líquidos le resultan extremadamente complicadas. Mientras tanto, la protuberancia cancerígena continúa expandiéndose de manera incesante jornada tras jornada.
A pesar de la urgencia médica, la intervención quirúrgica necesaria para extirpar dicha masa no se ha podido concretar debido a la carencia de insumos técnicos indispensables. Específicamente, el hospital no ha suministrado la placa de titanio, que constituye el componente quirúrgico esencial para proceder con la operación.
Esta parálisis administrativa y logística ha sembrado un miedo profundo respecto a la integridad del pequeño. Dicha zozobra se encuentra fundamentada en hechos recientes, ya que durante la presente semana, la propia institución de salud admitió el fallecimiento de otro paciente pediátrico oncológico dentro del mismo recinto.
Hospital carece de insumos vitales, generando angustia entre familiares de pacientes pediátricos
Este trágico suceso ocurrió poco después de que diversas madres de familia alzaran la voz para denunciar que los equipos de tomografía de la clínica no se encontraban en condiciones de funcionamiento.
La respuesta de los familiares ante esta realidad ha sido de absoluta indignación, señalando que resulta reprobable la emisión de informes oficiales cuando las autoridades tienen pleno conocimiento de que la falta de herramientas diagnósticas adecuadas impide otorgar la asistencia médica que los menores requieren.
Aunque se ha reportado que uno de los aparatos de tomografía ha vuelto a estar operativo, la percepción de los usuarios es que el hospital se encuentra en un estado de decadencia crítica. Las quejas de las madres también apuntan a un abandono estructural que incluye la falta de personal médico especializado durante los periodos de fin de semana, así como la inexistencia de análisis clínicos específicos diseñados para la población infantil.
Las familias protestan por un sistema sanitario deficiente que no garantiza cuidados esenciales
La incertidumbre clínica para el protagonista de este caso se ha agravado con la sospecha de una posible segunda formación tumoral situada en la región inferior de la columna vertebral . No obstante, la confirmación de este nuevo diagnóstico se mantiene en suspenso debido a la imposibilidad de realizar los exámenes de imagen que se requieren para verificar o desechar tal sospecha.
Ante lo que califican como una gestión ineficiente del sistema sanitario, las familias han recurrido a las manifestaciones públicas como único recurso para exigir lo básico.
El reclamo principal subraya que, dado que la ciudadanía cumple con sus aportaciones impositivas, resulta imperativo que el Estado garantice un suministro constante de fármacos y un trato profesional que dignifique a las personas que acuden a estas instalaciones en busca de sanación.
La carencia de lo más elemental para preservar la existencia humana ha convertido la protesta en la única vía de escape ante una unidad que parece estar dejando de funcionar correctamente.