El tráfico de antigüedades en Egipto es una de las amenazas más persistentes y dolorosas para la historia de la humanidad. En un reciente esfuerzo por proteger su cuantiosa herencia cultural, las autoridades lograron un gran decomiso con el que intentan frenar las oscuras intenciones de los saqueadores de recintos sagrados.

El Ministerio de Interior de Egipto confirmó la captura de un individuo que mantenía en su poder 277 artefactos originarios de diversas épocas del país.

Este golpe al tráfico de antigüedades se desarrolló en la localidad de Deir Mawas, perteneciente a la provincia de Minya, situada en el centro del territorio egipcio.

Según las investigaciones lideradas por autoridades de Turismo y Antigüedades, el sospechoso utilizaba su propia casa como un auténtico centro de operaciones y escondite para llevar a cabo su actividad criminal.

El modus operandi: De las montañas al mercado negro

De acuerdo con las autoridades de Egipto, el detenido señaló que las piezas históricas incautadas provenían de excavaciones ilegales realizadas en una intrincada y lejana zona montañosa de Minya. Este sitio de extracción furtiva se encuentra bajo la jurisdicción policial de Mallawi, y el objetivo final del individuo era introducir este acervo cultural en el opaco mercado negro para venderlas.

Lejos de ser un incidente aislado, el despojo histórico es una constante. Apenas un día antes de esta incautación, el gobierno egipcio anunció el arresto de otros dos individuos en la provincia de Sohag.

Los acusados fueron sorprendidos con un pesado sarcófago perteneciente al período romano tardío (que data de los siglos III -tres- al VII -siete- d.C.), el cual fue extraído operando bajo la misma modalidad de perforaciones y excavaciones ilegales en las montañas de la región.

¿Cuáles son las consecuencias legales por el comercio ilícito de antigüedades?

Ante estos delitos, las autoridades actúan con una política de cero tolerancia para preservar la riqueza y el patrimonio nacional del país africano.

Tras el decomiso de los 277 objetos, el presunto traficante fue detenido formalmente y las autoridades han emprendido acciones legales inmediatas y rigurosas en su contra. El tráfico de antigüedades en Egipto es un delito grave que no prescribe y se castiga así:

  • Contrabando internacional: Cadena perpetua (25 años) y multas de hasta 10 millones de libras egipcias -alrededor de 330 mil pesos mexicanos-.
  • Excavación ilegal: Entre 10 y 15 años de prisión rigurosa.
  • Comercio o posesión interna: De 7 a 10 años de cárcel y multas millonarias.

Para el gobierno, cada robo es un golpe duro a su identidad. Durante las últimas décadas, Egipto ha librado largas e intensas batallas diplomáticas para lograr la restitución de cientos de reliquias faraónicas que fueron robadas o vendidas ilícitamente a lo largo de los años.

Muchas de estas piezas, extraídas por redes dedicadas al comercio ilícito de antigüedades, han terminado de manera injusta en lujosas colecciones privadas e incluso en vitrinas de famosos museos en el extranjero.