La comunidad de la junta auxiliar de Mecapalapa, en el municipio de Pantepec, en la sierra norte de Puebla, quedó consternada tras el feminicidio de Juanita, de 58 años, y su nieta Evelyn, de 13.
Las víctimas regresaban a su hogar después de asistir al carnaval de la plaza pública cuando fueron atacadas a machetazos, sin que hasta el momento se sepa algo del agresor.
A más de una semana del brutal crimen, decenas de personas salieron a las calles no solo para exigir justicia por la abuela y la nieta, sino también para que el Estado garantice condiciones de seguridad a las mujeres poblanas.
Vestidas de negro y con pañuelos morados, mujeres de #Pantepec, en la sierra norte de #Puebla, marcharon por justicia para Juanita y Evelyn, abuela y nieta asesinadas tras asistir al carnaval.
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) March 4, 2026
Entre lágrimas y rabia, exigieron al gobierno de Alejandro Armenta esclarecer el doble… pic.twitter.com/Ome6AshowD
¡Ni una más! Piden justicia por Juanita y Evelyn
Tras los hechos, integrantes del colectivo “Vivas Nos Queremos Xicotepec” y mujeres de Pantepec, poblados cercanos e incluso del estado de Veracruz se sumaron para exigir justicia y mayor seguridad para las mujeres.
Regina, activista local, detalló: “La señora se fue para su casa alrededor de las 9:30 o 10 de la noche. Su hogar está alejado, a unos 400 o 500 metros de donde ocurrieron los hechos”.
Sandra, otra activista, señaló: “Ya estamos cansadas y no queremos que después sea yo, mi hermana o mis primas. Por eso estamos aquí”.
La indignación no se limitó a los reclamos: las mujeres salieron vestidas de negro y con paliacates morados, símbolos de luto y sororidad, y recorrieron las calles al grito de “¡Justicia!” para visibilizar la violencia que enfrentan cotidianamente.
Violencia feminicida rompe familias en México
Regina recordó con dolor: “A la niña la conocí, la vi crecer, y a la señora también. Era una mujer trabajadora, de lucha. No se merecían esto. La niña estudiaba y no le hacía daño a nadie”.
El caso ha encendido la preocupación de los habitantes, quienes temen que la violencia vuelva a golpear a otras familias. Más, porque en esta comunidad donde todos se conocen, del agresor no se tiene ningún rastro.
Los colectivos y vecinos también denunciaron la respuesta del gobierno de Alejandro Armenta, que aseguran ha sido insuficiente. Por ello, decidieron marchar hasta la presidencia auxiliar de Mecapalapa, donde afirmaron que seguirán alzando la voz para que la historia de Juanita y Evelyn no quede olvidada.