Luego de más de una década de impunidad y una vida marcada por la violencia, la justicia finalmente alcanzó a F.C.F. Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) cumplimentaron una orden de aprehensión en su contra por el delito de violación agravada. Este hombre cometió abuso sexual contra su propia hija en el municipio de San Juan Bautista Tuxtepec, Oaxaca.

El expediente penal revela una historia de horror: las agresiones comenzaron cuando la víctima tenía apenas cinco años de edad y se prolongaron hasta que cumplió los 16. Aprovechando los momentos en que la menor se encontraba sola, el agresor realizó los abusos bajo amenazas , lo que impidió que la joven denunciara antes por temor a represalias.

Años de persecución para capturar al padre violador en Oaxaca

A pesar de que la denuncia fue presentada por un familiar, el imputado logró evadir a las autoridades durante varios años abandonando su lugar de residencia. No fue sino hasta este 10 de febrero de 2026 que, mediante labores de inteligencia, la Vicefiscalía Regional de la Cuenca logró localizarlo y ponerlo a disposición del Ministerio Público para determinar su situación jurídica.

Violencia sexual contra niños y adolescentes en México

El caso de Tuxtepec no es un hecho aislado, sino el reflejo de una crisis nacional. De acuerdo con datos de la Red por los Derechos de la Infancia en México ( REDIM ), la violencia sexual contra menores ha tenido un repunte alarmante.

Registros de la Secretaría de Salud indican que, durante 2024, los hospitales del país atendieron a 10,613 personas de entre 1 y 17 años por agresiones sexuales. Esta cifra es devastadora si se compara con el pasado:

  • Representa un incremento del 1,241.7% respecto al año 2010.
  • Supera por un 8.3% la cifra de 2023.

El año 2024 se consolidó como el periodo con más casos registrados en los últimos 14 años. Ante este panorama, organizaciones civiles enfatizan que la detención de agresores como F.C.F. es solo el primer paso; la verdadera justicia requiere sentencias ejemplares, reparación integral del daño y políticas públicas que garanticen que ningún hogar sea un lugar de peligro para la infancia.