El descarrilamiento de una unidad del Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec reavivó este fin de semana las críticas de la oposición en el Senado, que cuestionó la planeación, operación y control militar del megaproyecto impulsado durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
El accidente ocurrió en la línea Z, a la altura de la comunidad de Nizanda, en Oaxaca, en la ruta que conecta Coatzacoalcos, Veracruz, con Salina Cruz.
La Secretaría de Marina (Semar) informó que a bordo del tren viajaban 241 pasajeros y nueve tripulantes al momento del percance. Tras el descarrilamiento de la máquina principal, se activaron protocolos de auxilio y seguridad para atender a las personas afectadas.
Pasajeros lesionados y atención de emergencia
De acuerdo con reportes preliminares de autoridades locales, al menos 15 personas resultaron lesionadas y fueron trasladadas a hospitales de la región para recibir atención médica. La Semar señaló que los servicios de emergencia actuaron de manera inmediata para resguardar la zona y brindar apoyo a los usuarios del servicio ferroviario.
Hasta el momento, las causas técnicas del descarrilamiento no han sido esclarecidas públicamente, lo que ha incrementado la exigencia de legisladores para que se realice una investigación a fondo sobre el estado de las vías, el mantenimiento del tren y los protocolos de operación.
Oposición cuestiona diseño y operación del proyecto
Tras conocerse el incidente, senadores de oposición condenaron lo ocurrido y señalaron que el Tren Interoceánico fue impulsado con una lógica política más que técnica. El coordinador del PRI en el Senado, Manuel Añorve, responsabilizó directamente al expresidente López Obrador y al partido Morena, por lo que calificó como una falta de planeación adecuada.
"Es responsabilidad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Obviamente de la 4T, porque le han dejado la carga y el manejo a la Secretaría de Marina de todo lo que no tiene como atribución", expuso.
A través de redes sociales, el legislador sostuvo que el proyecto fue inaugurado con prisas y bajo un esquema de militarización que, a su juicio, no garantiza una operación ferroviaria especializada.
Añorve subrayó que la Secretaría de Marina cuenta con formación en seguridad marítima, pero no tiene como función natural la administración de sistemas ferroviarios de pasajeros.
El descarrilamiento del Tren Interoceánico en #Oaxaca dejó al menos 13 personas fallecidas y 36 más hospitalizadas.
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) December 29, 2025
El accidente ocurrió en la población de #Nizanda, cuando el ferrocarril viajaba de Salina Cruz hacia #Coatzacoalcos.
A bordo iban alrededor de 250 pasajeros,… pic.twitter.com/H3AOYPXGyv
Debate sobre la militarización de infraestructura civil
El Tren Interoceánico forma parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, un proyecto estratégico del gobierno anterior que busca detonar el desarrollo económico del sur-sureste del país mediante la conexión entre los océanos Pacífico y Atlántico, la modernización de puertos y la creación de polos industriales en Oaxaca y Veracruz.
Sin embargo, desde su concepción, el proyecto ha sido objeto de críticas por haber sido entregado a la Secretaría de Marina, en un contexto más amplio de asignación de infraestructura civil a las Fuerzas Armadas, como aeropuertos, aduanas y puertos.
Al respecto, Irais Reyes, diputada de Movimiento Ciudadano, afirmó que no debe ser la Marina quien revise lo que ocurrió con el Tren Interoceánico, sino una auditoría externa se encargue de encontrar “a las personas responsables”.
Llaman a revisar responsabilidades: Esto dijo el PRI
Manuel Añorve afirmó que, a raíz del descarrilamiento, debe evaluarse la permanencia de la Marina en el manejo del Tren Interoceánico y revisarse si existieron fallas de diseño y gestión heredadas del sexenio anterior. El senador advirtió que, cuando se prioriza la prisa política sobre la experiencia técnica, se ponen en riesgo vidas humanas.
Finalmente, Rubén Moreira, coordinador de los Diputados del PRI, pidió que se suspendan los proyectos ferroviarios que hay en el país, mientras se revisa la viabilidad presupuestal y de funcionalidad de estos transportes.