Este sábado se cumplen tres meses desde que México experimentó una de las peores tragedias ferroviarias de su historia reciente. El 28 de diciembre de 2025, el descarrilamiento del Tren Interoceánico enlutó a 14 familias y dejó casi un centenar de heridos. A 90 días del suceso, las autoridades solo entregan un silencio absoluto frente a las víctimas.

El caos y el pánico de aquel día aún persisten en la memoria de los sobrevivientes y rescatistas.

“Lo vivimos muy feo, el caos estuvo muy feo, mucho grito, mucho dolor de la gente”, relata Oscar López, uno de los ciudadanos que auxilió a los lesionados minutos después del accidente.

Para otros, sobrevivir se considera un verdadero milagro. Karla Ortiz López resultó con una fractura en el codo derecho y múltiples contusiones en el cuerpo tras el impacto de los vagones. “La verdad tuve mucha suerte”, confiesa la pasajera.

Fierros viejos y fallas estructurales: ¿Qué causó realmente el descarrilamiento?

Con el paso de los meses, las dudas sobre las verdaderas condiciones operativas de la Línea Z salen a la luz. Expertos señalan anomalías graves en la infraestructura, como la mezcla peligrosa de durmientes de madera en estado de putrefacción junto a bloques de concreto nuevos.

Agustín Ortega, ingeniero especialista en Caminos y Ferrocarriles, explica el riesgo técnico detrás de estas omisiones:

“Hay durmientes de madera y durmientes de concreto, y sí pueden coexistir, pero se tiene que hacer una transición técnica. De lo contrario, expones la vía a diferentes masas y rigideces que cambian de manera inmediata en 60 centímetros”.

Para los habitantes locales, la catástrofe era un desenlace previsible. Russel Cepeda, residente del municipio de Ixtepec, define la obra con crudeza: “Fierros viejos realmente, porque eso es, transformados nada más, uno de tantos caprichos del gobierno”.

Tren Interoceánico fue construido con planos ¡de hace más de 100 años!

El Tren Interoceánico: Un proyecto paralizado y pérdidas millonarias

Tras presentarse como el proyecto insignia de la administración del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, hoy el Tren Interoceánico luce en total abandono. Los vagones permanecen inmovilizados y las estaciones mantienen sus puertas cerradas. Pedro Rivera, trabajador de la construcción en la zona, confirma que toda la ruta en la localidad de Chivela se encuentra clausurada y sin paso de trenes.

Hasta el momento, la acción legal de las autoridades solo recae sobre dos trabajadores acusados de homicidio culposo, mientras los altos mandos evaden su responsabilidad.

La realidad obliga al freno total. Todas las líneas suspendieron operaciones para someter el sistema a una certificación internacional de seguridad. La página web oficial confirma esta parálisis y mantiene inhabilitada la opción para comprar boletos. El fracaso preventivo de la obra no solo cobró vidas inocentes, sino que ahora implica cuantiosas pérdidas económicas para el desarrollo de todo el Corredor Interoceánico.