En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, especialistas y pacientes hacen un llamado a la conciencia sobre este trastorno que va más allá de una tristeza pasajera. En México, aproximadamente 34.8 millones de personas han experimentado este “apagón interior”, una cifra alarmante que posiciona a esta condición como la “enfermedad del siglo”.

La depresión se describe como un estado emocional de profunda desesperanza y tristeza que no siempre se manifiesta con lágrimas. Según expertos en psicología humanista, es una batalla que no deja lesiones visibles pero que genera un peso diario constante.

Los síntomas pueden ser engañosos y comenzar con una sensación de vacío o una sonrisa forzada tras un “estoy bien” que oculta la realidad. Los pacientes describen esta condición no solo como un cansancio físico, sino como un agotamiento emocional y del alma que impide realizar actividades cotidianas.

Factores detonantes de la depresión y el entorno social

La enfermedad no distingue edad ni género, aunque las estadísticas muestran que las mujeres son las más afectadas. Los especialistas señalan diversos factores que pueden detonar este trastorno:

Estrés crónico: Periodos prolongados de tensión constante en la vida diaria.

Entorno social: Los cambios en los roles de vida y las condiciones sociales actuales.

Vivencias traumáticas: Situaciones de violencia o pérdidas familiares, como el caso de testimonios que vinculan la depresión con la violencia de pareja o la separación forzada de los hijos.

El mito del "échale ganas” en casos de depresión

Un punto crucial en la lucha contra esta enfermedad es erradicar la idea de que se cura con voluntad o frases motivacionales. Médicos cirujanos aclaran que la depresión es una enfermedad sistémica con una base biológica real.

En este proceso se ven involucrados múltiples neurotransmisores esenciales para el funcionamiento cerebral, tales como la serotonina, la dopamina y la noradrenalina. Al ser un desequilibrio químico y sistémico, el tratamiento requiere un enfoque profesional y no depende simplemente de la actitud del paciente.

Importancia del tratamiento y ayuda profesional

La depresión es tratable y se puede sobrellevar con el acompañamiento adecuado. El primer paso fundamental es el reconocimiento de la enfermedad por parte de quien la padece para posteriormente buscar ayuda especializada.

El tratamiento efectivo suele ser multidisciplinario, incluyendo apoyo psicológico, psiquiátrico y médico. Una atención oportuna no solo permite que los problemas cotidianos se sientan menos angustiantes, sino que previene consecuencias irreversibles, ya que una depresión no atendida representa un riesgo grave para la integridad de la persona.