El arranque del año llegó con una fuerte presión para la economía de las familias mexicanas. Tras un diciembre marcado por gastos elevados en regalos y cenas, la llamada cuesta de enero se presenta más inclinada.

Precios al alza tras la cuesta de enero

¡Una cuesta de enero muy inclinada! Así pinta la economía de los mexicanos al inicio de año: “Ahora sí que hubo un gasto muy grande en diciembre”, dijo Tania García, sondeo.

“Apechugar nomás, nomás, a lo mejor comprar menos de cada cosa”, mencionó Elsa Alvarado, sondeo. Una encuesta publicada por una agencia de investigación de mercados señala que 60% de la población gastó en regalos y cenas de fin de año, 19% no administró bien su aguinaldo, 13% no recibió esta prestación y el 8% restante se endeudó en compas.

“Nos enfocamos en la satisfacción que nos va a da dar y recibir regalos, tener las reuniones familiares y nos olvidamos que eventualmente hay que pagarlo, ¿no?”, dijo Renata Herrerías, doctora en economía.

La gente ya reciente, la escalada de precios en las últimas semanas: “Ahora sí que suben los sueldos, pero los productos también y los precios, pues si nos la hemos visto difícil”, mencionó Claudia Cuevas, sondeo.

“Principalmente, la leche, el huevo, que es lo esencial, ha subido bastante, igual cosa como de lácteos, jamón, todo eso, lo principal más que nada de alimento ha subido mucho”, mencionó, Sandra Castillo, sondeo.

Sin economía estable en México

Por ejemplo, hasta antes de noviembre usted podía encontrar un kilo de bistec en 220 pesos, hoy llega a los 260, un kilo de huevo costaba 33 pesos y hoy ronda los 38 pesos y un kilo de cebolla costaba 26 pesos, hoy puede alcanzar los 40 pesos en mercados y tiendas.

“Cuando hay incertidumbre, te insistí, las empresas paran de invertir y cuando paran de invertir, la consecuencia para nosotros son desempleos, incrementos de precios, se vuelve un círculo vicioso”, dijo Renata Herrerías, doctora en economía.

“Por supuesto, si no hay una economía estable se genera un estrés”, dijo Eréndira Juárez, sondeo. Y no son solo los alimentos, gastos como la ropa, el transporte o la educación, hacen que esta cuesta más pesada.