La estabilidad sanitaria de México enfrenta un desafío crítico tras la confirmación de una reducción drástica en los recursos de la institución encargada de combatir el virus de inmunodeficiencia humana. Según datos oficiales de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, se han retirado 125 millones de pesos del presupuesto destinado al Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH , además de la Hepatitis, organismo identificado como CENSIDA. Esta medida administrativa ha generado una onda expansiva que afecta la operatividad de los programas de prevención en todo el territorio.

La consecuencia más alarmante de esta falta de financiamiento se refleja en las estadísticas de salud pública. Los informes presentados ante el Congreso de la Unión vinculan directamente este ajuste económico con un crecimiento del 50 por ciento en la propagación del VIH a escala nacional. Este repunte en la transmisión sugiere que el debilitamiento financiero de la institución ha impedido mantener las barreras de control que anteriormente contenían la expansión de la enfermedad entre la población mexicana.

Recorte de 125 millones de pesos al CENSIDA y el aumento del 50% en transmisión del VIH en México

A la par del incremento en nuevos diagnósticos, el reporte legislativo destaca una crisis en el suministro de tratamientos. Actualmente, existe un desabasto de fármacos antirretrovirales, insumos fundamentales para la supervivencia de las personas que ya han sido diagnosticadas.

La carencia de estos medicamentos se suma a la lista de efectos negativos derivados del recorte de los 125 millones de pesos, dejando a miles de ciudadanos en una situación de vulnerabilidad ante la imposibilidad de acceder a sus terapias de forma continua y segura.

Crisis de tratamientos antirretrovirales pone en riesgo la vida de miles de pacientes diagnosticados con VIH

La Comisión de Salud de la Cámara de Diputados fue la encargada de dar a conocer estos hallazgos, basándose en un informe oficial que fue entregado al Congreso de la Unión para su revisión detallada. En dicho documento se establece que la disminución de los fondos para el CENSIDA ha sido un factor que pudo influir de manera determinante en el deterioro de la situación sanitaria actual.

El retiro de capital no solo afecta la capacidad de respuesta ante el VIH y el Sida, sino que también compromete las acciones contra la hepatitis, dejando al descubierto una carencia de recursos que impacta directamente en la vida de los pacientes.

El panorama descrito por las autoridades legislativas resalta que la salud de los mexicanos ha recibido un golpe significativo debido a estas decisiones presupuestarias. Con una tasa de contagios que se elevó en un 50 por ciento y una red de distribución de medicamentos interrumpida por la falta de presupuesto, la situación del CENSIDA se vuelve un punto de preocupación nacional.

El informe subraya la necesidad de contar con recursos suficientes para evitar que las enfermedades transmisibles sigan ganando terreno ante la falta de una inversión estatal constante y adecuada.