Rendición incondicional o devastación total: esas fueron las opciones que Donald Trump le dio al régimen iraní. El tiempo es lo de menos, porque si algo sobra en Estados Unidos son ingredientes bélicos.

Como ha mantenido el presidente, tenemos municiones, armas y reservas más que suficientes para lograr los objetivos de la Operación Furia Épica y más allá”, dijo Karolin Leavitt, vocera de la Casa Blanca.

Rusia ha intercambiado información con Irán

El paso de los días parece añadir nuevos integrantes al conflicto. Según agencias y medios internacionales, Rusia ha intercambiado información de inteligencia con Irán para que tenga la ubicación exacta de posibles objetivos, sobre todo estadounidenses.

Eso, y las nulas intenciones que la dictadura islámica ha mostrado para deponer las armas, alimentan la opción de un conflicto regional de larga duración.

Aunque por el momento no es ningún secreto que, en primer lugar, las heridas ocasionadas por la metralla iraní son todo menos graves.

Y en segundo lugar, que los bombardeos desde el territorio islámico cada 24 horas disminuyen su intensidad tanto en Israel como en las bases militares estadounidenses de las naciones árabes del Golfo Pérsico.

El otro polo se vive y se sufre con la Furia Épica y el Rugido del León, mortales desde su nacimiento: estallidos periódicos que provocan lesiones considerables e incendios fuera de control.

Un conflicto que ha dejado más de mil 400 muertos

La primera semana del inicio del conflicto armado ha dejado más de mil 400 muertos tan solo en Irán y al menos 100 mil desplazados en Líbano, el otro frente de guerra hebreo.

Los ataques más recientes han alcanzado el antiguo búnker del extinto ayatolá Jamenei en Teherán y el bastión del grupo terrorista Hezbolá en Beirut.

Estamos en el séptimo día de la Operación León Rugiente. Estamos atacando al enemigo, tanto a su liderazgo como a su régimen de opresión y diversos objetivos, incluso en el Líbano”, comentó Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel.

La armada estadounidense hundió otro buque de la flota naval iraní. Hasta el día de hoy, tras una semana de guerra, no se ve cómo la dictadura del Goliat islámico podrá resistir mucho más la mortal ofensiva bicéfala judío-estadounidense.