Don Lionel González Juárez, chofer de camión, se topó cara a cara con la furia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en medio de los narcobloqueos registrados en Jalisco. El conductor perdió su único medio con el que se gana la vida.
Transportaba 17 toneladas de jitomate desde Batamote, Sinaloa, con destino a Morelia, Michoacán. Pero al cruzar por Guadalajara, justo en el entronque hacia el Macrolibramiento, hombres armados lo interceptaron.
“A punta de pistola nos pararon, a punta de balazos”, recuerda todavía con la voz entrecortada.
¿Qué pasó con el camión incendiado en Guadalajara?
Según su testimonio, los sujetos saltaron el alambrado y le cerraron el paso. Don Lionel les suplicó que no quemaran la unidad.
“Es el único sustento que tengo, todavía debo algunos centavos”, les dijo.
No hubo respuesta. Uno de los agresores subió a la cabina, roció combustible y prendió fuego. En segundos, las llamas comenzaron a devorar el camión.
Desesperado, el conductor intentó apagar el incendio con tierra. Rasguñaba el suelo para lanzar puñados contra el fuego, pero la intensidad era demasiada. El calor superó todo.
Las temperaturas en este tipo de incendios pueden rebasar los mil grados, suficientes para derretir aluminio y deformar acero. La cabina quedó prácticamente consumida.
En un intento extremo por salvar algo, perforó cajas de jitomate para que la pulpa ayudara a sofocar las llamas. Nada funcionó. La pérdida fue total.
Narcobloqueos en Jalisco: el sustento de un chofer de camión convertido en cenizas
El ataque ocurrió en medio de la ola de violencia que sacudió el corredor Jalisco–Michoacán tras operativos contra el CJNG. La quema de vehículos fue parte de la estrategia para bloquear carreteras y generar caos.
Para muchos, se trata de “daños colaterales”. Para Don Lionel, fue su herramienta de trabajo. “El susto se va tantito, pero todo esto que está pasando, es algo que no me esperaba”, cuenta.
Mecánico ofrece ayuda para reparar el camión de Don Lionel en Jalisco
La historia no terminó ahí. Jonathan González, mecánico, vio el caso en redes sociales y decidió buscarlo. Localizó a su familia, supo que Don Lionel necesitaba medicamentos para la diabetes y acudió en motocicleta a verlo. “Estaba muy triste, desesperado… yo me ofrecí a reparar su unidad”, explica.
Aunque la cabina quedó destrozada, el motor podría salvarse. Los rines deberán cambiarse, pero otras partes aún son reparables con apoyo. Lo que parecía una pérdida definitiva ahora depende de la solidaridad.
En medio de la violencia que golpea carreteras y comunidades, la historia de Don Lionel muestra el otro rostro de los narcobloqueos: el de quienes solo iban trabajando y lo perdieron todo en cuestión de minutos.