Hace una semana, de manera sorpresiva y a través de una pantalla de Zoom, el exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, compareció ante un juez. No articuló una sola palabra. Se limitó a escuchar en silencio el crudo testimonio de una víctima de “La Barredora”, el grupo criminal del que presuntamente fue líder y operador. Y es que mientras él no quiera cantar, su antiguo jefe, Adán Augusto López Hernández, seguirá “muy Augusto”, cobijado por un manto de impunidad institucional.

La Fiscalía de Tabasco mantiene a Bermúdez contra las cuerdas, investigándolo oficialmente por extorsión, secuestro agravado y asociación delictuosa. Sin embargo, en el estado es un secreto a voces que los negocios ilícitos iban mucho más allá de esos tres delitos. De acuerdo con el decano del periodismo tabasqueño, Jacinto López, el exfuncionario controlaba una red masiva: “Manejaba droga, tráfico de ilegales, secuestro, cobro de piso, extorsión, el huachicol, abarcó la mayoría de los negocios ilícitos, señala el comunicador. Ante la gravedad de los cargos, el periodista Rodulfo Reyes advierte que la estrategia legal del detenido podría dar un giro inesperado: “Es más factible que Hernán Bermúdez busque la figura de testigo colaborador. Creo que hacia ahí se está configurando todo”.

Hernán Bermúdez calla y Adán Augusto sigue intocable en Tabasco

El reloj corre y el próximo 24 de marzo se cumple el plazo legal para que la Fiscalía estatal presente la acusación formal contra el exfuncionario. Todo el aparato de justicia parece encaminado a enjuiciar a Bermúdez como el único cerebro y responsable absoluto detrás de “La Barredora” y de la mayor red de tráfico de influencias en la historia reciente del país. ¿El objetivo de esta narrativa? Que las autoridades locales no tengan que tocar, ni con el pétalo de una rosa, a Adán Augusto López Hernández.

La inacción no solo es local, también escala a nivel federal. La Fiscalía General de la República (FGR) no ha abierto ni una sola investigación pública contra el llamado “consentido de Palenque”, esto a pesar de que hace casi cuatro meses se interpusieron 37 denuncias formales en su contra. Las autoridades parecen apostarle al olvido, pero en su tierra natal el escenario es muy distinto.

“Si Adán decidiera placearse por Tabasco, estoy seguro que la población lo repudiaría... por el simple hecho de que en Tabasco lo dejó bañado en sangre con la creación de La Barredora”, asegura tajante Jacinto López. Aunque la justicia mexicana lo proteja hoy, el periodista advierte que el escudo podría romperse desde el exterior y cambiar su destino: “Con la presión que está ejerciendo Estados Unidos, yo creo que vienen momentos muy aciagos para Adán, incluso puedo vaticinar que puede ir a la cárcel”.