¿Qué está pasando con CIVAC? Lo que durante meses fue un cierre anunciado, hoy es una realidad irreversible. La salida de una de las plantas ensambladoras más emblemáticas de Morelos se consumó este viernes 27 de marzo, dejando no solo líneas de producción vacías, sino a miles de familias en la incertidumbre y sin respuestas.

El fin de la planta CIVAC en Jiutepec

El jueves por la tarde salió el último vehículo de la línea de ensamble en la planta de CIVAC, en Jiutepec, marcando el fin de casi 60 años de historia industrial.

Sin embargo, el gobierno estatal optó por desacreditar la información, en lugar de prepararse para el impacto. El propio secretario de Desarrollo Económico y del Trabajo, Víctor Sánchez Trujillo, aseguró públicamente que el cierre era falso, e inclusopara cerca de 4 mil 200 trabajadores, el reloj simplemente llegó a cero sin alternativas y sin un plan claro de respaldo.

El anuncio del cierre nunca fue sorpresa. Desde julio de 2025, la empresa japonesa había advertido su decisión por razones económicas. Prometió mayor producción para Morelos, promesas que hoy quedan desmentidas por los hechos.

“Que no hay tal que por supuesto hay una revisión permanente de Nissan a nivel internacional que el anuncio del cierre de tres empresas ya dieron a conocer cuáles son y que incluso lo contrario, una de esas empresas que cierra que es Argentina mueve su producción a Morelos a finales de este año”, dijo José Víctor Sánchez Trujillo, secretario de Desarrollo Económico y del Trabajo de Morelos.

Despidos en CIVAC Morelos

Los despidos iniciaron desde noviembre y esta semana, la liquidación alcanzó a los últimos trabajadores. Mientras tanto, la empresa ya prepara el desmantelamiento de la maquinaria que durante décadas sostuvo una de las industrias más importantes del estado.

El cierre también deja al descubierto la falta de acciones efectivas del gobierno estatal para evitar la salida de la empresa.

El único intento visible fue una carta de la gobernadora solicitando reconsiderar la decisión, un gesto que resultó totalmente insuficiente.

Hoy, miles de familias enfrentan incertidumbre, sin empleo y sin alternativas claras. El cierre de esta planta no solo marca el fin de una era, también expone la falta de condiciones para retener inversiones en Morelos.