La difusión de fake news en México se intensificó tras el abatimiento de Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en medio de un operativo de fuerzas federales.

De acuerdo con reportes de Reuters, después del operativo comenzaron a circular en redes sociales mensajes falsos, videos manipulados y versiones exageradas sobre supuestos ataques y hechos violentos en distintas regiones del país.

Aunque sí se registraron episodios reales de violencia, expertos advierten que parte del caos informativo fue impulsado deliberadamente por grupos criminales para amplificar el miedo entre la población.

Fake news "del narco": una estrategia para sembrar terror

Especialistas en seguridad señalan que los cárteles han comenzado a utilizar la desinformación como una herramienta crucial en su operación, no solo para comunicar, sino para ejercer control.

A través de redes sociales, cuentas anónimas y contenido viral, estos grupos buscan:

  • Exagerar hechos violentos
  • Difundir rumores sin confirmar
  • Generar percepción de ingobernabilidad

Este tipo de acciones forman parte de una estrategia de guerra psicológica, en la que el objetivo es que el miedo se propague más allá de los hechos reales.

¿Qué tipo de fake news circularon tras la muerte de "El Mencho"?

Usuarios reportaron en plataformas digitales:

  • Supuestos ataques simultáneos en múltiples ciudades, así como la toma del Aeropuerto de Guadalajara por parte de sicarios
  • Incendios en zonas turísticas que no ocurrieron
  • Falsas tomas de aeropuertos y carreteras

En varios casos, el contenido era reciclado de eventos anteriores, sacado de contexto o completamente fabricado, pero logró viralizarse rápidamente.

Narco, redes sociales y tecnología: una combinación peligrosa

El fenómeno de las fake news del narco en México se ha fortalecido con el uso de herramientas digitales, incluyendo inteligencia artificial y redes coordinadas de cuentas.

Investigaciones de Reuters apuntan a la existencia de:

  • Perfiles vinculados a grupos criminales
  • “Narcoinfluencers” que difunden mensajes
  • Contenido diseñado para manipular percepciones

Esto permite que la desinformación alcance a miles de personas en cuestión de minutos. El caso del abatimiento de “El Mencho” mostró un cambio en la forma en que operan los cárteles: ya no solo recurren a la violencia física, sino también a la manipulación informativa.

Si bien hubo hechos reales como bloqueos y ataques, la desinformación amplificó el impacto y generó una percepción de crisis mayor a la registrada en el terreno.

¿Cómo identificar fake news en contextos como el ocurrido el 22 de febrero?

En escenarios de violencia como el que se vivió tras la muerte de “El Mencho”, la circulación de datos falsos no solo desinforma, sino que puede generar pánico colectivo, afectar decisiones de seguridad personal e incluso entorpecer operativos reales.

Especialistas advierten que los cárteles utilizan la rapidez de las redes sociales para posicionar narrativas falsas antes de que la información real pueda confirmarse, lo que vuelve clave que la ciudadanía adopte filtros básicos de verificación.

Entre las principales recomendaciones destacan:

  • Confirmar la información en medios confiables o agencias internacionales antes de compartirla
  • Evitar difundir contenido alarmista sin una fuente clara o verificable
  • Revisar la fecha y el contexto de imágenes y videos, ya que muchos son reciclados de hechos pasados
  • Identificar cuentas sospechosas, con nombres genéricos o sin historial confiable
  • Contrastar versiones cuando se reportan hechos violentos en desarrollo

Compartir información falsa no es un acto menor. En contextos de violencia, puede provocar psicosis social, saturación de servicios de emergencia y desinformación masiva, lo que termina favoreciendo indirectamente a los grupos criminales.

Por ello, expertos coinciden en que el combate a la violencia también pasa por el consumo responsable de información, donde cada usuario juega un papel importante para frenar la propagación del miedo.