Virginia Mejía trabaja jornadas de más de 13 horas vendiendo pan, pero aun así sus ingresos mensuales apenas alcanzan para sobrevivir.

“Llego aquí a las 9 de la mañana y termino a las 10 de la noche”, relata.

Pese a ese esfuerzo, Virginia asegura que en un mes llega a ganar alrededor de dos mil 500 pesos, cantidad con la que intenta mantener a cinco hijos, uno de ellos con cáncer. La situación económica se vuelve todavía más complicada cuando el ingreso no es constante.

El caso de Virginia contrasta con los recursos que el gobierno distribuye mediante becas universales, programas que entregan dinero de forma generalizada a millones de estudiantes, sin considerar su desempeño escolar.

Jornadas largas y salarios mínimos

Virginia explica que, aun trabajando todos los días, sus ingresos son insuficientes.

“En un mes ganó como unos 2 mil 500”, dice.

A la situación se suma la enfermedad de una de sus hijas:

“Tengo una niña que está enferma, tiene cáncer”, señala.

Ingresos irregulares en el trabajo de la construcción

Juan Pérez, albañil, enfrenta una realidad similar. Asegura que hay meses en los que simplemente no hay trabajo.

“En un mes bueno juntamos 8 mil, 7 mil pesos… ¿y cuántos meses buenos tiene al año? Pues cuatro, cinco meses y lo demás no, casi no lo trabajamos”, explica.

Becas universales: recursos repartidos a millones

En contraste, el gobierno destina 75 mil millones de pesos para 8.8 millones de beneficiarios de la Beca Universal Rita Cetina, dirigida principalmente a:

  • 3 millones de alumnos de primaria
  • 5 millones de estudiantes de secundaria

Cada uno recibe mil 900 pesos mensuales, sin importar sus calificaciones.

Becas sin importar el desempeño escolar

Un estudiante de secundaria reconoce su bajo rendimiento académico:

“En algunas me saco más sietes… pero casi nunca he llegado a un nueve, más o menos”.

Madres de familia también cuestionan la entrega de las becas:

“Hay muchos niños que yo veo que faltan mucho a la escuela… y aun así reciben la beca”, señala Elvia Valenzuela.

Becas Benito Juárez y abandono escolar

La Beca Universal Benito Juárez llega a 4.2 millones de estudiantes de nivel medio superior, quienes reciben mil 900 pesos bimestrales.

Un estudiante de preparatoria admite que el dinero no siempre se destina a la escuela:

“A veces lo utilizo para comprarme ropa o apoyar a mi mamá… cosas que ocupamos”.

El mismo joven reconoce que va mal en sus estudios:

“Son 12 materias y pues casi la mayoría las reprobé”.

Aun así, su madre considera que mientras le depositen la beca, debe aprovecharlo:

“Si le depositan y si le siguen dando, pues que lo aproveche”.

Dinero público y uso cuestionado

Comerciantes también observan cómo se gasta parte de estos apoyos. Brenda Gallegos, propietaria de una tienda de abarrotes, señala:

“Se enfocan más en los cigarritos, la cerveza… yo veo que ha sido también de lo que les dan para las escuelas”.

Becas universales y deserción escolar

De acuerdo con Educación con Rumbo , dar becas universales no ha servido para reducir la deserción escolar, que en el ciclo pasado fue de 2.8% en primaria y 7.5% en secundaria.

Para 2026, 22 millones de estudiantes de todos los niveles recibirán algún tipo de apoyo. Mientras millones reciben apoyos económicos, Virginia y Juan, como miles de mexicanos, seguirán sobreviviendo con unos cuantos pesos, pese a jornadas extenuantes y trabajos esenciales.