México, ¿un país de autos bomba? Un fuerte estallido se registró frente a automovilistas en Tecámac. Era una camioneta que explotó mientras circulaba en carretera federal México-Pachuca, a la altura del fraccionamiento Haciendas del Bosque. Uno de los muertos fue un presunto operador criminal en Culiacán, Sinaloa.

La onda expansiva del auto bomba que mató a Francisco Beltrán, “El Payín”, y a Humberto Raquel “N” sigue impactando al país. Genera suspicacia que casi inmediatamente después de la explosión se supiera que uno de los muertos era “El Payín”.

“El Payín”, presunto criminal en Culiacán, viajó al AIFA

Las versiones de las autoridades dicen que tanto él como Humberto Raquel llevaban sus credenciales del Instituto Nacional Electoral (INE) en sus carteras y por eso supieron sus identidades.

Todo indica que policías y criminales de la zona, enemigos y aliados, sabían quién era. Hoy se sabe que “El Payín” viajó al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), administrado por el Ejército, como si nada. Salió de ahí rumbo a la Ciudad de México.

No se sabe si se dedicaba directamente a actividades como el narcomenudeo o era parte de un brazo armado del Cártel de Sinaloa.

Lo cierto es que, para los especialistas, una ejecución con explosivos en un auto en movimiento corresponde a una vendetta contra un operador criminal.

“El Payín” llegó a los narcorridos: así sonaba entre las canciones

El perfil criminal de “El Payín” comenzó a ser reconstruido a través de narcocorridos. Se busca establecer si Beltrán es el mismo sujeto de la canción “Soy Payín” del Grupo Arriesgado, la cual revela una conexión con el narcotraficante Ismael “El Mayo” Zambada y La Mayiza.

“El Payín” presuntamente fue un operador en el Valle de México de Héctor Manuel Avendaño Ojeda, “El Meño”. Este fue detenido en Culiacán en 2016 y extraditado a Estados Unidos en 2025.

“El Meño” enfrenta acusaciones de traficar cocaína colombiana hacia México y Estados Unidos. Además, enfrenta cargos por lavado de dinero. A él, el Grupo Arriesgado también le hizo su corrido.

Atentados con autobombas en México: otros casos en el país

“El Payín” usaba con frecuencia el Aeropuerto Felipe Ángeles y se volvió un objetivo para sus enemigos, que recurrieron a un método cada vez más utilizado en México por los criminales: los explosivos.

Los atentados con autobombas no es nuevo en la narcoguerra de México. El 15 de julio de 2010, integrantes del grupo criminal La Línea hicieron estallar un autobomba en Ciudad Juárez. Murieron un policía federal, dos civiles y un doctor que fue a ayudarlos.

El 8 de marzo de 2020, un autobomba estalló en el estacionamiento de la feria de Celaya, justo frente a un cuartel de la Guardia Nacional. El entonces presidente Andrés Manuel López Obrador minimizó los hechos.

“Es un explosivo artesanal. Ya han sucedido casos parecidos en Guanajuato. Afortunadamente no hubo heridos; fue más que nada un acto propagandístico”, dijo López Obrador en conferencia de prensa en Palacio Nacional el 9 de marzo de 2020.

En junio de 2023, se reportó un automóvil sospechoso en Celaya, Guanajuato, y cuando llegó la Guardia Nacional, estalló. Cuatro personas resultaron heridas.

El 6 de diciembre de 2025, un vehículo cargado con explosivos estalló frente a la base de la policía comunitaria de Coahuayana. Cinco comunitarios murieron y 12 resultaron heridos.

El poder de los criminales y sus autos bomba en México

Después de la caída de Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”, la detonación de otro autobomba sacudió a México y al mundo.

Guardias nacionales se acercaron a un auto y explotó. La explosión mató a un capitán de la Guardia Nacional en San Juan de los Lagos y fue atribuida a “El Sapo”, uno de los lugartenientes de Nemesio Oseguera.

Ese es el poder de los criminales. Bandas que además siembran los caminos con minas antipersonales en zonas de Michoacán, Jalisco y Nuevo León.

Bandas que lanzan sin escrúpulos artefactos explosivos contra unidades del transporte público en Chilpancingo y Acapulco, Guerrero.

El más reciente ocurrió la mañana del 16 de marzo. El chofer murió. Además, dos soldados que estaban fuera de servicio en ese momento y una menor de edad resultaron heridos.

Por lo pronto, el gabinete de seguridad federal no ha hecho ninguna declaración sobre la explosión del vehículo que mató a “El Payín”.