Mientras tribunales electorales sancionan a una activista por sus conversaciones privadas en WhatsApp, las calles de México siguen derramando sangre ante la ola de violencia que se vive contra mujeres.

Mujeres golpeadas en sus propios hogares, estudiantes que se ven obligadas a protestar para exigir seguridad tras el asesinato de sus compañeras universitarias. Todo eso, mientras las autoridades atienden casos más importantes.

Mujer fue golpeada dentro de su propia casa en Toluca

La violencia cotidiana quedó evidenciada en el Estado de México, donde una mujer fue víctima de un violento asalto dentro de su propio hogar.

Evelyn regresaba de dejar a su hijo en la escuela cuando fue interceptada en la entrada de su casa. Al cerrar el portón, un sujeto ingresó por la fuerza y permitió la entrada de otros tres hombres.

La víctima narró cómo fue sometida, golpeada y amarrada por los agresores.

Al cerrar el portón, ingresó un sujeto y atrás de él, cuando me agarró del cuello, abrió el portón y entraron otros tres sujetos. Me amarraron, me golpearon, me tocaron y me robaron todo lo que tenía de valor”, relató.

Evelyn logró recuperarse del ataque y presentó una denuncia, pero hasta el momento no hay avances en las investigaciones.

“Ahorita todavía tengo que terminar el proceso, pero sí pido que por favor se agilice mi caso y que no queden impunes los sujetos que me hicieron todo esto. Yo como mujer soy muy vulnerable, soy madre soltera y por supuesto que me preocupa mi seguridad y principalmente la de mi hijo”, expresó.

Estudiantes y padres protestan en Morelos tras asesinato de Kimberly y Karol

La indignación por la violencia también se hizo sentir en Morelos, donde estudiantes universitarios organizaron protestas tras la desaparición y asesinato de las jóvenes Kimberly y Karol, ambas estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

Las protestas comenzaron en redes sociales, donde estudiantes difundieron fichas de búsqueda para exigir la localización de sus compañeras. Sin embargo, tras confirmarse la muerte de ambas, las protestas crecieron y se transformaron en una exigencia de justicia y mayor seguridad.

Miles de universitarios han participado en las manifestaciones, reclamando condiciones seguras para acudir a clases. Con el paso de los días, a las protestas se han sumado madres y padres de familia, preocupados por la seguridad de sus hijos.

“Ahora, ¿con qué confianza la puedo enviar a la escuela sabiendo que corre peligro? Por eso estoy aquí con ella”, expresó Ángeles, madre de una estudiante.

Seguridad y justicia: una exigencia creciente en México

Los casos reflejan la violencia que se vive hoy por hoy. Por un lado, se debate el alcance de las sanciones relacionadas con violencia digital y libertad de expresión.

Pero en el verdadero México, miles de mujeres siguen vulnerables ante la violencia machista y feminicida de este país.