En un acto que trasciende las fronteras de nuestro planeta, los nombres de 50 personas desaparecidas en México han despegado rumbo a la Luna a bordo de la misión Artemis II. Mientras el Estado mexicano se empeña en minimizar la cifra de víctimas con censos cuestionados, las familias de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (FUNDENL) han decidido llevar su anhelo de justicia más allá de las estrellas.

Los nombres de estos 50 seres queridos viajan en una memoria USB junto a otros 5.6 millones de personas de todo el mundo, dentro de la nave espacial Orion. Es una forma de hacerlos presentes en la historia de la humanidad, en un lugar donde nadie puede borrarlos ni ignorarlos.

50 nombres de personas desaparecidas en México viajan en Orion

Para las buscadoras de FUNDENL, este no es solo un registro simbólico en una convocatoria de la NASA; es una estrategia de visibilización ante una crisis humanitaria que suma más de 133 mil personas desaparecidas en territorio nacional. Ante la falta de respuestas efectivas de las autoridades en la Tierra, las familias apuestan por la inmensidad del cosmos para que el mundo no olvide sus rostros.

"Llevamos hasta el espacio nuestro más grande anhelo: el de encontrarles", señalaron las familias en un emotivo mensaje. Estas 50 Tarjetas de Embarque que hoy viajan a la Luna representan la resistencia de quienes se niegan a que sus hijos, hermanos y padres se conviertan en una estadística más del olvido gubernamental.

Acompañando a la tripulación de Artemis II

Mientras los cuatro astronautas de la NASA realizan maniobras críticas de supervivencia y ajustes de trayectoria, llevan consigo el peso de una tragedia que México no ha podido resolver. Los nombres de los desaparecidos harán historia junto a la tripulación en este viaje de 10 días que busca sentar las bases para la llegada del hombre a Marte.

Para FUNDENL, si el Estado intenta ocultar las cifras, ellas elevarán los nombres. Al final del día, la misión de Artemis II es explorar lo desconocido, pero para miles de madres en México, la misión sigue siendo una sola: obtener una respuesta a la pregunta de dónde están sus seres queridos.