La incertidumbre y la tristeza invaden la comunidad de Santa Cruz Tepexpan, en el municipio de Jiquipilco, Estado de México. Este 18 de febrero se cumplen 15 días desde que se perdió el rastro de Óscar García, un querido profesor de educación física, y tres de sus familiares, tras ser interceptados en Mazatlán, Sinaloa.

Un viaje a Mazatlán que se volvió pesadilla

La familia viajó a la “Perla del Pacífico” con una ilusión muy bonita: festejar los 50 años de la suegra del profesor. El grupo, formado por Óscar, su esposa, su hija y sus cuñados Javier, Omar y Gregorio, disfrutaba de las vacaciones hasta que el pasado 3 de febrero fueron víctimas de la violencia.

El incidente ocurrió en la zona de Sábalo, Cerritos, donde un grupo delictivo los privó de su libertad.

Cartas y esperanza: el clamor de los alumnos

En la escuela primaria donde trabaja Óscar, el vacío es inmenso. Sus alumnos han llenado el plantel con cartas y dibujos llenos de cariño: “Regrese pronto, profe” y “Justicia para el profe Óscar” son las frases que se leen en los muros.

A sus 30 años, Óscar es descrito como un maestro dedicado, y hoy sus niños esperan verlo entrar de nuevo al patio para su clase de deportes.

"¿Por qué a ellos?": Pura gente trabajadora

Los familiares de los desaparecidos recalcan que ellos no tienen problemas con nadie. Óscar es docente, otro de los hombres es operador y uno más acababa de salir de la preparatoria.

“Simplemente fueron a festejarle a su mamá, tenían la ilusión de conocer Mazatlán porque es un pueblo hermoso”, relató un familiar de forma anónima. Aunque la esposa y la hija de Óscar fueron liberadas horas después, ellos cuatro siguen sin aparecer.

Autoridades sin respuestas claras por caso en Mazatlán

A pesar de que han pasado dos semanas y se han realizado diversas movilizaciones para presionar, no hay avances significativos en la investigación. La única confirmación oficial es que fueron retenidos por un grupo delincuencial, pero no hay pistas sobre dónde están.

La familia siente que el tiempo corre en su contra mientras las autoridades de Sinaloa y el Edomex cruzan información sin dar resultados concretos.

Una exigencia que no se apaga: “Los queremos vivos”

El dolor de los familiares mexiquenses es el mismo que el de muchas familias en el país. Hoy, la exigencia es una sola: justicia y el regreso seguro de los cuatro hombres.

Mientras tanto, en Jiquipilco, la comunidad escolar mantiene las veladoras encendidas y las cartas en alto, con la fe de que el profesor Óscar pueda regresar a leer cada mensaje de sus alumnos muy pronto.