Las instancias de seguridad en la entidad jalisciense han emitido formalmente un boletín de búsqueda bajo el numeral 07/2026/AAJAL para intentar dar con el paradero de una niña que desapareció recientemente en el área metropolitana. Se activó la Alerta Amber.

Este esfuerzo conjunto, identificado con el folio CIB00007, comenzó a circular oficialmente el pasado cinco de febrero, luego de que se reportara la ausencia de Samantha Nicol Aguilar Ledezma.

La pequeña, cuya edad es de doce años, fue vista por última vez hace unos días, específicamente el primero de febrero del año en curso, dentro del perímetro que comprende la Colonia Lomas de la Primavera, situada en el municipio de Zapopan.

Para facilitar su identificación por parte de la ciudadanía y las corporaciones policiales, se han difundido sus rasgos distintivos. Samantha Nicol es una joven de tez clara que mide aproximadamente un metro con cincuenta y dos centímetros y posee un peso cercano a los cincuenta kilogramos.

Sus ojos tienen una coloración marrón oscuro son de dimensiones regulares, mientras que su cabellera es de tono castaño, con una textura lisa y una longitud que alcanza la mitad de su espalda.

Al momento de ser vista por última vez en la citada demarcación de Zapopan, portaba calzado deportivo en color blanco y una prenda superior tipo sudadera en tonalidad negra.

Funcionamiento y Activación del Protocolo de Búsqueda

La Alerta AMBER constituye una herramienta de difusión masiva y coordinada que busca la recuperación inmediata de infantes o adolescentes que se encuentran en una situación de riesgo inminente por desaparición o posible comisión de un delito.

Este mecanismo opera mediante la transmisión urgente de datos personales y fotografías a través de medios de comunicación, redes sociales y dependencias gubernamentales para que la población civil pueda colaborar activamente con las autoridades en la vigilancia y detección de los menores reportados.

Para que este dispositivo se ponga en marcha, es necesario que se cumplan ciertos criterios fundamentales establecidos por las fiscalías, como que la persona desaparecida sea menor de dieciocho años y que exista información suficiente para considerar que su integridad física se encuentra comprometida.

La activación no depende de un tiempo de espera arbitrario, sino de la rapidez con la que se denuncie el hecho, permitiendo que las primeras horas de búsqueda, que resultan cruciales para el éxito del operativo, se aprovechen al máximo mediante un despliegue nacional o estatal según sea el caso.

Recomendaciones de prevención y comunicación familiar

Establecer canales de comunicación sólidos y de confianza es la barrera más efectiva para prevenir incidentes que pongan en peligro a los integrantes más jóvenes del hogar.

Es fundamental que los padres o tutores escuchen activamente las preocupaciones de los menores sin emitir juicios inmediatos, fomentando un ambiente donde ellos se sientan seguros de compartir sus actividades cotidianas, las personas con las que conviven en entornos digitales y cualquier situación que les genere incomodidad o miedo en su entorno social.

Asimismo, es indispensable instruir a los niños y adolescentes sobre el autocuidado, enseñándoles a identificar situaciones de riesgo sin generarles pánico excesivo.

Se recomienda establecer protocolos familiares claros, como acordar puntos de encuentro seguros, memorizar números telefónicos de emergencia y mantener una supervisión constante sobre el uso de tecnologías de información.

El diálogo constante sobre la importancia de no compartir datos personales con desconocidos y la validación de sus sentimientos ante personas que intenten sobrepasar sus límites físicos son pasos determinantes para su protección integral.