Un hombre de 80 años que ganó la lotería en Inglaterra terminó sentenciado por liderar una red dedicada a la fabricación y distribución de drogas falsas, además de estar vinculado con la posesión de armas de fuego, de acuerdo con autoridades judiciales británicas.
De ganar millones a dirigir una red criminal desde el norte de Inglaterra
Se trata de John Eric Spiby, quien en 2010 obtuvo un premio millonario que le permitió adquirir propiedades en el condado de Greater Manchester, al norte de Inglaterra.
Años después, esas mismas instalaciones fueron utilizadas para montar una operación criminal a gran escala, según se expuso durante el juicio en el Tribunal de la Corona de Bolton.
Así operaba la fábrica clandestina de drogas falsas montada por un hombre de 80 años
Las investigaciones revelaron que Spiby financió y facilitó espacios donde se produjeron millones de pastillas falsificadas, comercializadas como diazepam, pero que en realidad contenían etizolam, una sustancia considerablemente más potente y peligrosa. La producción se realizaba mediante maquinaria industrial capaz de operar de forma continua.
De acuerdo con la fiscalía, el adulto mayor no actuó solo. En la red también participaron su hijo y otros integrantes que se encargaban de la logística, el almacenamiento y el movimiento del material. Parte de la operación se trasladó de una propiedad rural a una nave industrial, conforme crecía la capacidad de producción.
🇬🇧 A British pensioner who won the lottery used his £2.4 million winnings to set up a drug lab.
— Europa.com (@europa) January 29, 2026
John Spiby, along with his sons, built a sophisticated lab to produce fake prescription pills in stables opposite his cottage in Wigan, Greater Manchester.
The gang raked in £288… pic.twitter.com/ON9OjNYEec
La investigación policial que destapó el vínculo entre lotería, armas y narcotráfico
La investigación inició tras el seguimiento de comunicaciones cifradas relacionadas con crimen organizado . Con esa información, los agentes identificaron varias ubicaciones clave utilizadas por el grupo para fabricar, almacenar y preparar la distribución de las pastillas falsificadas.
Durante los cateos realizados en mayo de 2022, las autoridades aseguraron millones de tabletas, armas de fuego operativas, municiones, dinero en efectivo y maquinaria especializada.
El valor estimado del producto decomisado se calculó en millones de libras, tanto en costos de producción como en precio potencial en el mercado ilegal.
En el juicio, Spiby negó haber tenido participación directa en los delitos. No obstante, el tribunal determinó que existían pruebas suficientes para acreditarle los cargos de conspiración para producir y suministrar drogas de Clase C, posesión de armas, posesión de munición e intento de obstrucción a la justicia.
El 27 de enero de 2026, el juez dictó una condena de 16 años y seis meses de prisión contra el adulto mayor. Sus cómplices también recibieron sentencias que, en conjunto, suman casi cinco décadas de cárcel.