Nexos criminales, desvío de fondos y un manto de protección absoluta. Este es el resumen del historial que persigue a Adán Augusto López Hernández, quien, pese a la gravedad de las acusaciones en su contra, se mantiene “muy a gusto” gracias a lo que críticos califican como una complicidad institucional y el silencio sepulcral de la justicia federal.
La Fiscalía General de la República (FGR) ha optado por el hermetismo total. A pesar de que existen denuncias formales, la institución no ha dado un solo paso para investigar al ex secretario de Gobernación y exgobernador de Tabasco, considerado el “hermano” y hombre de confianza del expresidente.
700 millones y 37 denuncias en el olvido
La inacción de la autoridad no es por falta de pruebas, sino por falta de voluntad política. Hace apenas tres meses, se presentaron ante la FGR 37 denuncias formales contra Adán Augusto López por un presunto quebranto al erario público de más de 700 millones de pesos, cometido durante su gestión como gobernador de Tabasco .
Adán Augusto, “intocable": FGR congela 37 denuncias por nexos con La Barredora y desfalcos
Leonardo Núñez, investigador de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), señala que la autoridad tiene las evidencias en el escritorio, pero elige mirar hacia otro lado.
“La autoridad nunca ha dado un paso para señalarlo como un posible indiciado a pesar de las evidencias... ya están presentadas (las denuncias), pero lo que pasa es que la autoridad tiene la capacidad discrecional de decidir abrir o no abrir la carpeta de investigación”, explicó el analista.
Un “Macro Caso” de corrupción y crimen
Pero el dinero es solo la punta del iceberg. El historial de López Hernández va mucho más allá de los desvíos administrativos. Se le señala como un “macro caso” de corrupción que abarca prácticamente todos los delitos de alto impacto.
Entre las acusaciones más graves destacan sus presuntos nexos con Hernán Bermúdez Requena y el grupo criminal “La Barredora”, brazo armado del crimen organizado en el sureste. A esto se suman señalamientos por:
- Tráfico de influencias.
- Contrabando de combustible (Huachicol).
- Nepotismo e irregularidades en su patrimonio.
- Operar como el “notario favorito” de los beneficiarios del régimen.
“Adán Augusto da una muestra de todo lo que es posible hacer en los gobiernos de la cuarta transformación... Vemos cómo hay diferentes facetas de él que han participado en diferentes esquemas”, agregó Núñez.
Justicia a modo: La lealtad sobre la ley
El panorama para que se haga justicia es desolador. Con la reciente reforma judicial y la llegada de jueces afines al partido en el poder, la posibilidad de que Adán Augusto enfrente un tribunal se desvanece.
Según MCCI, estamos entrando en una etapa de “profundización del sistema”, donde el criterio para decidir la culpabilidad o inocencia no es la ley, sino la lealtad política. Mientras tanto, el “hermano entrañable” de Palenque sigue intocable, cobijado por una justicia que, en tiempos de la 4T, parece ser selectiva y sorda.