El reciente caso de un adolescente de tan solo 15 años que presuntamente asesinó a dos maestras en una preparatoria de Michoacán, trae de nueva cuenta el caso de Lex Ashton, quien, medio año de la tragedia que conmocionó a la comunidad de la UNAM, permanece bajo prisión preventiva en el Reclusorio Oriente de la CDMX.
El estudiante del CCH Sur es el principal sospechoso de haber asesinado a uno de sus compañeros y herido de gravedad a un trabajador universitario en septiembre de 2025. Actualmente, el caso se encuentra en una fase crítica: la espera de la audiencia intermedia, donde un juez de control determinará cuáles de las pruebas presentadas por la Fiscalía y la defensa serán admitidas para el juicio oral definitivo.
@aztecanoticias Lex Ashton, alumno de 19 años, fue vinculado a proceso por h0micidio calificado y tentativa de h0micidio tras el ataqu3 en el CCH Sur el pasado 22 de septiembre. Seguirá en el Reclusorio Oriente; el juez desestimó pruebas sobre un presunto cuadro psicótico. #HechosMeridiano con el reporte. #AztecaNoticias #noticias #FIA #CCH #alumnos #estudiante ♬ sonido original - Azteca Noticias
El equipo legal de Ashton ha intentado diversas estrategias para evitar que el joven permanezca en una celda común. Recientemente, un juez federal negó un amparo con el que pretendían acreditar una “exclusión del delito”.
La defensa argumentaba que el estudiante padece trastornos psicológicos severos y, por lo tanto, debería ser trasladado a una institución de salud mental especializada. No obstante, la resolución judicial fue contundente: no existen evidencias suficientes para justificar dicho traslado, manteniendo al procesado tras las rejas.
Defensa de Ashton busca la intervención de la ONU
Ante el rechazo del primer amparo, los abogados han interpuesto un segundo recurso legal, esta vez cuestionando directamente el auto de vinculación a proceso.
Mientras este nuevo amparo se resuelve, la defensa ha escalado su retórica mediática, asegurando que agotarán todas las instancias nacionales e incluso acudirán a organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para denunciar supuestas irregularidades en el trato hacia el estudiante.
En contraste con la incertidumbre jurídica del agresor, hay noticias alentadoras sobre las víctimas. El trabajador de la UNAM que fue acuchillado al intentar detener el ataque ya recibió el alta médica definitiva. Tras una recuperación favorable, el empleado se ha reincorporado a sus labores dentro del plantel, cerrando así un capítulo físico de la agresión, aunque las secuelas emocionales permanecen latentes en la institución.
Seguridad en el CCH Sur y las posibles condenas de ley
Dentro de las instalaciones del CCH Sur, el ambiente ha retomado una aparente calma operativa, aunque el temor no se ha disipado del todo entre el alumnado. Los estudiantes reportan que, si bien las nuevas medidas de seguridad implementadas por la UNAM les brindan mayor tranquilidad, persiste la sensación de vulnerabilidad ante lo impredecible del comportamiento humano. “
El panorama para Lex Ashton es severo. De acuerdo con el Código Penal, los cargos de homicidio calificado y homicidio en grado de tentativa podrían sumar una condena acumulada de hasta 70 años de prisión. Mientras la normalidad intenta imponerse en los pasillos del bachillerato, el sistema de justicia capitalino se prepara para un juicio que marcará un precedente en la seguridad dentro de los centros educativos de alta demanda en el país.