Nicola Peltz arrancó 2026 con un movimiento que muchos ya leen como una señal clara: la actriz eliminó de su Instagram todas las publicaciones en las que aparecía junto a la familia Beckham, incluidos momentos que antes presumía con orgullo. El “borrón” fue silencioso, pero lo suficientemente evidente como para encender las alarmas entre fans que siguen de cerca cada paso del clan.

El detalle que más llamó la atención es que también desapareció un post especialmente afectuoso dedicado a Victoria Beckham. En 2024, cuando Victoria cumplió 50 años, Nicola había subido una foto “cozy” de ambas con un mensaje cariñoso donde la llamaba su “beautiful mil” y decía que la amaba, además de celebrar que sería su compañera de baile “forever”. Ahora, ese recuerdo ya no existe en su feed y, con él, se habrían ido todas las imágenes ligadas a los Beckham.

La limpieza digital no llega en un vacío: ocurre justo después de que se hicieran públicos los problemas entre Brooklyn Beckham y sus papás, David y Victoria. Según lo reportado, Brooklyn habría pedido que cualquier contacto con él se hiciera únicamente a través de abogados, que dejaran de buscarlo directamente y que evitaran declaraciones públicas sobre su situación. En pocas palabras, un muro formal y mediático que marca distancia.

La señal detrás del “borrado” de Nicola

En el mundo de las celebridades, las redes sociales funcionan como un álbum, pero también como un comunicado. Que Nicola haya quitado esas publicaciones se interpreta como una forma de tomar postura en medio del conflicto familiar, sobre todo porque no se trataba de una o dos fotos aisladas: habría desaparecido cada rastro de cercanía con los parientes de Brooklyn. Y cuando alguien borra el pasado digital, rara vez es por casualidad.

De acuerdo con la información divulgada, la tensión entre Brooklyn, Nicola y David y Victoria seguiría “sky high”, sin contacto y sin intentos reales de reconciliación. Incluso se menciona que algunos miembros de la familia estarían molestos porque los famosos padres no habrían hecho un esfuerzo serio para arreglar las cosas. En ese contexto, la decisión de Nicola suena menos a limpieza de inicio de año ” y más a un mensaje con dedicatoria incluida.

Además, el hecho de que el cambio ocurra “a días” de que circularan los reportes sobre abogados y límites de comunicación hace que el timing sea imposible de ignorar. Para la audiencia hispana en Estados Unidos —que sigue a esta familia como si fuera una dinastía pop— este tipo de gestos pesa tanto como una entrevista, porque habla sin decir una palabra.

El conflicto que viene desde la boda

Esta historia no es nueva, ya que el drama ha venido cocinándose desde hace tiempo. En mayo, el medio ya había reportado que Victoria creía que Nicola “robó” a su hijo, una frase fuerte que pinta la relación con un tinte de competencia familiar. Y si se habla de un origen concreto, muchas miradas regresan a un episodio del que se ha hablado durante años: la boda de Brooklyn y Nicola en 2022.

Según ese reporte, durante el primer baile de la pareja, Victoria se habría acercado a la pista en un momento clave, lo que habría provocado que Nicola terminara llorando. Para unos, fue un malentendido; para otros, el símbolo perfecto de una dinámica complicada donde los límites no estaban claros. Sea cual sea la versión, el efecto fue duradero y, aparentemente, dejó heridas que nunca sanaron del todo.

Hoy, con Brooklyn marcando distancia y Nicola borrando imágenes, el conflicto parece entrar en una nueva etapa: la de los hechos visibles. Porque cuando una celebridad decide reescribir su perfil y sacar de la ecuación a una familia entera, el mensaje suele ser el mismo: esto ya no es solo un rumor, es una ruptura, un quiebre y una decisión.