El entretenimiento lamenta el triste fallecimiento de Catherine O’Hara. A los 71 años, la actriz canadiense dejó este mundo en su residencia de Los Ángeles tras batallar con una breve enfermedad. Le sobreviven su esposo e hijos, Matthew y Luke. O’Hara no fue solo una comediante; fue una arquitecta de personajes.

Desde sus inicios en “Second City” en Toronto hasta su consagración mundial, su habilidad para fusionar la excentricidad con la vulnerabilidad humana la convirtió en una figura de renombre. Te detallamos los cinco hitos que definen su legado y explican por qué su arte seguirá siendo una referente en la actualidad.

¿Cómo crea O’Hara a Moira Rose en “Schitt's Creek”?

Si existe un papel que definió la televisión de la última década, es Moira Rose. O’Hara transformó a una exestrella de telenovelas en una caricatura existencialista llena de capas. Su acento inexplicable, su vocabulario y su impresionante colección de pelucas no eran solo comedia; eran la armadura de una mujer luchando por no caer en el olvido.

¿Qué hizo Catherine O’Hara en “Beetlejuice”?

Bajo la dirección de Tim Burton, O’Hara regaló una de las escenas más coreografiadas y parodiadas de la historia del cine: la cena donde su personaje, Delia Deetz, es poseída para interpretar "Day-O (Banana Boat Song)". Aunque no utilizó su propia voz para cantar, su control físico y sus expresiones faciales se convirtieron en tendencia.

“The Nightmare Before Christmas”
En 1993, Catherine prestó su voz a Sally, la muñeca de trapo de “El Extraño Mundo de Jack”. Su interpretación de "Sally’s Song" es, posiblemente, el momento más sincero y conmovedor de su carrera musical. Con una voz de soprano escalofriante y dulce a la vez, logró darle alma a un personaje animado, una actuación que repitió en múltiples ocasiones junto a orquestas en vivo, demostrando un registro vocal que a menudo era subestimado por su faceta cómica.

¿Por qué O’Hara era la “reina de la improvisación”?

La colaboración de O’Hara con el director Christopher Guest consolidó su estatus como la reina de la improvisación. En "Waiting for Guffman" (1996), su interpretación de "Midnight at the Oasis" junto a Fred Willard es una clase magistral de cómo hacer humor a través de la interpretación mediocre de un personaje.

Años después, en "Best in Show" (2000), volvió a brillar como Cookie Fleck, demostrando que podía dominar el formato de falso documental con una naturalidad.

¿Por qué “Mi Pobre Angelito” fue tan importante para Catherine O’Hara?

Catherine siempre será Kate McCallister, la madre que atraviesa cielos y tierra para regresar con su hijo Kevin. En medio de una comedia de enredos, O’Hara aportó el peso emocional necesario para que la película trascendiera. Su grito de "¡KEVIN!" en el avión se convirtió en un recurso eterno.