Durante más de una década, una cifra parecía blindada en los libros de historia del fútbol europeo. La temporada 2011/12 de Lionel Messi no sólo dejó goles imposibles, sino también un récord de asistencias que parecía imposible de igualar. Sin embargo, desde la Bundesliga comienza a crecer una sombra que inquieta incluso a los más fieles seguidores del astro argentino.

El protagonista de esta nueva amenaza es Michael Olise, el joven talento del Bayern Múnich, quien vive una campaña simplemente espectacular. Su impacto no sólo se mide en goles, sino en su capacidad para generar juego, romper líneas y habilitar a sus compañeros con una precisión que recuerda, peligrosamente, a la mejor versión de Messi en el FC Barcelona.

Con la temporada aún en pleno desarrollo, Olise ya acumula 21 asistencias entre Bundesliga y UEFA Champions League, una cifra que lo coloca en una proyección histórica. La marca de Messi, establecida en 2011/12, fue de 32 asistencias, un número que durante años fue considerado prácticamente inalcanzable.

Hoy, esa percepción comienza a cambiar.

¿Puede Michael Olise realmente romper el récord de asistencias de Lionel Messi?

La respuesta corta es: sí, y está más cerca de lo que muchos creen. Con varios meses de competencia por delante, Olise tiene margen suficiente para seguir sumando pases de gol, especialmente considerando el dominio del Bayern Múnich en la Bundesliga y su profundo recorrido en la Champions League.

El estilo de juego del equipo bávaro favorece este tipo de registros. Bayern juega con extremos agresivos, delanteros móviles y un alto volumen de llegadas al área, lo que multiplica las oportunidades de asistencia. En ese contexto, Olise se ha convertido en el cerebro creativo del equipo, el futbolista que acelera, pausa y decide.

Si mantiene su promedio actual, el francés podría no sólo acercarse, sino amenazar seriamente una de las marcas más emblemáticas del legado de Messi.

El Bayern Múnich y la Champions: el escenario perfecto para un récord histórico

Más allá del récord individual, el contexto colectivo también impulsa la hazaña. El Bayern marcha líder en la Bundesliga y segundo en la tabla general de la Champions League, con una clasificación prácticamente asegurada a los octavos de final.

Esto significa más partidos, más minutos y más oportunidades para que Olise siga inflando sus números. En Alemania ya no sólo hablan de títulos, sino también de la posibilidad de que el club sea testigo de un nuevo capítulo histórico en el fútbol europeo.

Romper un récord de Lionel Messi no es cualquier cosa. Es tocar una de las cumbres más altas del deporte moderno. Y hoy, desde Múnich, Michael Olise ya no es una promesa: es una amenaza real para la historia.