La victoria de los Los Angeles Rams en la ronda de comodines dejó más preguntas que festejos. Aunque el equipo avanzó tras un dramático triunfo, la atención rápidamente se desvió hacia la salud de su líder ofensivo: Matthew Stafford.
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El mariscal de campo se lesionó un dedo de su mano derecha —la de lanzar— durante el partido ante Carolina, luego de que su pase impactara directamente en el brazo de un defensivo. El golpe ocurrió justo antes del descanso y, aunque logró terminar el encuentro, la molestia fue evidente.
Las primeras evaluaciones médicas trajeron algo de alivio… pero no despejaron todas las dudas.
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Las pruebas médicas y lo que revelaron sobre Stafford
Las radiografías realizadas el domingo descartaron una fractura en el dedo afectado, una noticia positiva para los Rams. Sin embargo, el quarterback fue sometido a estudios adicionales para determinar el alcance real de la lesión y su impacto inmediato.
Stafford reconoció que pudo continuar gracias a la adrenalina del momento, aunque no ocultó la incomodidad tras el golpe. Aun así, cerró una actuación clave en playoffs: más de 300 yardas por aire, tres pases de anotación y liderazgo total en los momentos decisivos.
El problema no es solo el dolor, sino la funcionalidad. Cualquier limitación en la mano de lanzar puede alterar la precisión, el agarre del balón y la toma de decisiones bajo presión.
Headed to Chicago for the Divisional Round! pic.twitter.com/bVjx0LUe5C
— Los Angeles Rams (@RamsNFL) January 12, 2026
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¿Podrá jugar contra los Chicago Bears?
La gran incógnita ahora es si Stafford estará listo para enfrentar a los Chicago Bears en la siguiente ronda. En este punto, su estatus dependerá de cómo evolucione la inflamación y de si puede lanzar con normalidad durante la semana.
Los Rams saben que su camino en playoffs pasa directamente por el brazo de Stafford. Sin él al cien por ciento, el panorama cambia por completo.