El mercado de cambios de las Grandes Ligas volvió a encenderse con una transacción que nadie veía venir en la MLB y que podría tener impacto inmediato en la Liga Nacional. Fuentes cercanas a la negociación confirmaron que los Miami Marlins intercambiaron al lanzador dominicano Edward Cabrera a los Chicago Cubs, recibiendo a cambio al cotizado prospecto Owen Caissie, además de otros dos jóvenes bateadores.

Para los Cachorros de Chicago, el movimiento responde a una necesidad clara: fortalecer una rotación que busca dar el siguiente paso rumbo a la postemporada. Cabrera se suma a un grupo encabezado por Shota Imanaga, Jameson Taillon y Matthew Boyd, aportando potencia, juventud y control contractual a largo plazo.

Edward Cabrera, la apuesta inmediata de los Cachorros

A sus 27 años, Edward Cabrera viene de la mejor temporada de su carrera en 2025, con marca de 8-7, efectividad de 3.53 y 150 ponches en 137.2 entradas. Su recta explosiva y su repertorio lo convierten en un brazo de alto impacto cuando está saludable.

Además, Cabrera permanecerá bajo control del equipo por tres temporadas más, hasta después de la campaña 2028, lo que lo vuelve una pieza estratégica para Chicago. Eso sí, el historial de lesiones genera dudas: en cinco temporadas con los Marlins, solo ha participado en 89 juegos, un factor que los Cubs deberán manejar con cautela.

El presidente de operaciones Jed Hoyer había dejado claro que el club estaba “en el mercado” por pitcheo, y este movimiento confirma que Chicago decidió ir con todo.

Owen Caissie, la joya que ilusiona a Miami

Desde la perspectiva de los Marlins, el intercambio marca una apuesta clara por el futuro. Owen Caissie, de 23 años, era el prospecto número 2 de la organización de Chicago y 49 en todo MLB, según evaluaciones recientes.

Aunque su debut en Grandes Ligas fue breve, Caissie brilló en Triple-A Iowa, donde bateó .286, conectó 22 jonrones y registró un OPS de .937 en 99 juegos. Su poder zurdo y proyección ofensiva encajan con el plan de reconstrucción de Miami, que busca talento joven para competir a mediano plazo.

Este canje no solo mueve piezas: redefine estrategias. Chicago quiere ganar ahora. Miami piensa en lo que viene.