Este miércoles 21 de enero del 2026, en las redes sociales se ha vuelto viral que un futbolista, actualmente campeón de la Champions League, ha sido denunciado por presunta trata de personas.

De acuerdo con información de medios internacionales, se trata del futbolista del PSG, Lucas Hernández. El jugador y su esposa están acusados de trata de personas y trabajo no declarado por una familia colombiana, el medio Paris Match dio a conocer los detalles.

¿Por qué denunciaron a Lucas Hernández?

Diferentes medios han dado a conocer que la familia (compuesta por padre, madre y tres hijos) habría desempeñado diversas labores para la estrella del PSG. Y la denuncia sostiene que la familia fue contratada sin permisos de trabajo ni contratos formales, realizaban tareas que incluían seguridad, limpieza, cocina y cuidado de niños.

Además, se afirma que no estaban registrados en el sistema de seguridad social francés y que todos los pagos se efectuaban en efectivo.

Ante la denuncia y al darse a conocer los diferentes detalles, se ha iniciado una investigación de parte de las autoridades competentes. El propio futbolista ha decidido responder con un comunicado publicado en sus redes sociales.

Lucas Hernández responde a la presunta denuncia

El futbolista compartió en sus redes sociales un comunicado en el que dio a conocer algunos detalles de lo que pasó con la familia que los ha demandado.

Lucas, aclaró, sin dejar tantos detalles, que abrieron su hogar y vidas a personas que se presentaron como amigos. Detalló que los ayudaron y apoyaron, pero la confianza que les tenían ha sido traicionada.

Agregó que nunca actuaron con mala intención, acutaron como seres humanos y parendieron que la compasión puede ser explotada.

"Abrimos nuestro hogar y nuestras vidas a personas que se presentaron como amigos, que buscaron nuestra amabilidad y por quienes sentíamos un afecto genuino.
Estas personas compartieron nuestras vidas con respeto y dignidad.
Las ayudamos, las apoyamos y les creímos cuando nos aseguraron que estaban en proceso de regularizar su situación.
Esta confianza ha sido traicionada.
Desafortunadamente, no somos los primeros en vivir una situación así. Como muchos otros antes que nosotros, hemos sido manipulados por historias cargadas de emoción y falsas promesas. Nunca actuamos con mala intención ni en desacato a la ley. Actuamos como seres humanos y aprendimos, dolorosamente, que la compasión puede ser explotada.
Lo que hace esta situación aún más angustiosa es ver cómo un acto de confianza y humanidad se transforma en ataques y acusaciones públicas. Esta experiencia ha sido profundamente dolorosa para nuestra familia.
Este asunto se está tramitando a través de los canales legales correspondientes. Los hechos —y no las historias que circulan en las redes sociales— tienen su lugar".