Lindsey Vonn volvió al centro del escenario mundial por las razones menos deseadas. A solo días del arranque de los Juegos Olímpicos de Milán Cortina, la legendaria esquiadora estadounidense sufrió un aparatoso accidente durante la Copa del Mundo en Crans-Montana, Suiza, que obligó a su evacuación aérea y encendió todas las alarmas sobre su esperado regreso olímpico.

La imagen fue tan impactante como inquietante: Vonn perdió el control en un salto a alta velocidad, cayó con violencia y de inmediato se tomó la rodilla izquierda. El gesto de dolor, la cojera al abandonar la pista y el posterior traslado en helicóptero dejaron en silencio a la montaña y al mundo del esquí. A sus 41 años, la campeona olímpica enfrentaba uno de los momentos más delicados de su carrera.

¿Qué tan grave es la lesión de Lindsey Vonn y qué dicen los médicos?

Tras el accidente, el equipo de esquí de Estados Unidos confirmó que Vonn estaba siendo evaluada médicamente, sin ofrecer un diagnóstico definitivo. La Federación Internacional de Esquí fue cauta, señalando que la atleta sufrió una lesión en la rodilla, pero sin precisar su gravedad.

Su entrenador, Aksel Lund Svindal, explicó que, aunque algunas pruebas iniciales parecían positivas, existían dudas suficientes para justificar estudios más profundos en un hospital. En un contexto olímpico, cada hora cuenta, y la incertidumbre médica se vuelve tan pesada como la propia lesión.

El regreso que ilusionó al mundo y ahora enfrenta su prueba más dura

El retorno de Lindsey Vonn al alto rendimiento había sido una de las historias más inspiradoras del deporte. Tras casi seis años retirada, la estadounidense volvió a competir y rápidamente se colocó entre las favoritas para Milán Cortina, especialmente en el descenso y el super-G.

Sin embargo, Crans-Montana presentó condiciones extremas. Varias competidoras también sufrieron caídas y algunas describieron la pista como peligrosa y llena de baches. El accidente de Vonn fue el punto más crítico de una jornada que dejó más preguntas que respuestas.

Por ahora, su participación olímpica está en suspenso. La cuenta regresiva avanza y el margen de recuperación es mínimo. Lindsey Vonn, símbolo de resiliencia y coraje, enfrenta quizá el desafío más grande de su carrera: volver a levantarse cuando el tiempo ya no está de su lado.