Inter Miami volvió a escena tras conquistar la MLS Cup, pero lejos de vivir del recuerdo, el club campeón ya piensa en desafíos mayores. En medio del arranque de la pretemporada 2026, una frase encendió la imaginación del continente: Javier Mascherano reconoció que le encantaría ver a Inter Miami compitiendo en la Copa Libertadores.

La declaración no fue casual. El técnico argentino respaldó públicamente el deseo que ya había expresado Jorge Mas, uno de los propietarios del club, confirmando que la institución busca expandir sus fronteras deportivas y colocarse en el radar del fútbol sudamericano, el escenario más exigente del continente.

Mientras Inter Miami se prepara para su amistoso ante Alianza Lima en Perú, el mensaje fue claro: el proyecto no quiere límites.

¿Por qué Inter Miami sueña con jugar la Copa Libertadores?

Mascherano fue prudente, pero honesto. Reconoció que no depende del club, sino de Conmebol y los organizadores, aunque dejó entrever que la idea no es descabellada.

Para nosotros participar en una Copa Libertadores sería algo genial. En lo personal me encantaría”, confesó el técnico campeón de la MLS. También recordó que los clubes mexicanos ya participaron en el pasado, lo que abre una puerta simbólica para que un equipo de la MLS pueda aspirar a algo similar.

El solo escenario de Messi y Suárez enfrentando estadios históricos de Sudamérica genera expectativa, debate y morbo futbolero. Para Inter Miami, sería el siguiente paso natural de un proyecto que desde su nacimiento ha desafiado las estructuras tradicionales.

Mascherano y la mentalidad ganadora que empuja a Inter Miami

Más allá del sueño continental, Mascherano dejó claro que la ambición del club es inmediata. El objetivo principal para 2026 es la Concacaf Champions Cup, un torneo que se le ha resistido y que ahora aparece como una obsesión deportiva.

La mentalidad es competir por todo”, sentenció el entrenador. Para Inter Miami, revalidar la MLS Cup no es suficiente. El club quiere títulos, protagonismo internacional y consolidarse como una potencia real del fútbol en América.

En ese contexto, la figura de Lionel Messi sigue siendo el eje del proyecto. No solo dentro del campo, sino como símbolo de un equipo que ya no se conforma con dominar la MLS y apunta a escenarios donde se forjan leyendas.

La decisión final no está en Miami, pero el mensaje ya fue enviado. El deseo existe, el sueño está vivo y la idea ya recorre el continente.