La historia de la Selección Mexicana en las Copas Mundial de la FIFA también está marcada por episodios dolorosos: jugadores que, a pocos días del inicio del torneo, sufrieron lesiones graves que los dejaron fuera de la máxima cita del futbol. Las fracturas han sido protagonistas de estas ausencias, dejando huella en la memoria de los aficionados.

La lucha por la portería de la Selección Mexicana| La Mesa Protagonista

Ángel Malagón

El caso más reciente es el de Ángel Malagón, portero del América, quien este 10 de marzo sufrió una ruptura del tendón de Aquiles, aunque no se ha hecho oficial la gravedad de esta. La lesión lo marginaría de la Copa Mundial de la FIFA de México, Estados Unidos y Canadá, privando al conjunto dirigido por Javier Aguirre de uno de sus guardametas más confiables en plena madurez deportiva.

Jesús “Tecatito” Corona

En Qatar 2022, Jesús “Tecatito” Corona vivió un drama similar. Una rotura de peroné y ligamentos en el tobillo izquierdo durante un entrenamiento con el Sevilla lo dejó sin posibilidades de disputar el torneo, pese a ser pieza clave en el esquema ofensivo del técnico de ese momento el argentino Tata Martino.

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Claudio Suárez

Retrocediendo en el tiempo, Claudio “El Emperador” Suárez, histórico defensa, se fracturó el peroné antes de Corea-Japón 2002, siendo una de las bajas más dolorosas en la historia de la Selección Mexicana. Aunque se recuperó no estuvo listo para conseguir el nivel necesario para el torneo internacional.

Luis Montes

En Brasil 2014, Luis Montes sufrió una fractura de tibia y peroné en un amistoso contra Ecuador, apenas semanas antes del Mundial, en una imagen que aún estremece a los seguidores.

Alberto Onofre

El recuerdo más trágico se remonta a México 1970, cuando Alberto Onofre, considerado la gran figura del equipo, se fracturó la tibia y el peroné en un entrenamiento a solo cuatro días del inicio del torneo. Su ausencia fue un golpe devastador para la Selección Azteca y para su técnico Raúl Cárdenas.

Estos episodios reflejan cómo el destino puede cambiar en segundos y cómo las lesiones han privado al futbol mexicano de talentos en momentos cruciales. Cada caso dejó una sensación de vacío y la certeza de que, sin esas fracturas, México habría contado con armas más poderosas para enfrentar la historia mundialista.