La final de la Supercopa de España de este domingo entre Barcelona y Real Madrid no solo define un título: también mueve una bolsa millonaria que puede marcar el cierre de temporada y el estado de ánimo del vestidor. El campeón no se va solo con la copa: se lleva un extra que, sumado al fijo de participación, deja una cifra que cualquier club envidiaría.
Para empezar, tanto Barcelona como Real Madrid llegan con ventaja en el reparto: cada uno tiene garantizados 6 millones de euros fijos únicamente por estar clasificado en esta “Final Four”. Esa base, antes de patear el primer balón, ya coloca el partido en una dimensión económica de élite.
Y aquí viene el dato que todos quieren: el equipo que levante el trofeo sumará un bonus adicional de 2 millones de euros. Es decir, el campeón se iría “a casa” con alrededor de 8 millones entre fijo y premio deportivo, una cifra que pesa tanto como un fichaje top y que se celebra igual en la caja.
Te puede interesar: ¡ÚLTIMA HORA! Ibrahimovic será nuevo jugador del Ajax
¿Cuánto gana cada club por participar?
El reparto nace de un acuerdo que deja a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) un total de 51 millones de euros, dinero que luego se canaliza hacia el fútbol español. De esa cantidad, la base destinada al desarrollo se queda con 26 millones, principalmente orientados a categorías como Primera, Segunda y Tercera Federación.
En lo que toca directamente a los clubes participantes, Real Madrid y Barcelona son los que más cobran de entrada: 6 millones fijos para cada uno, solo por presentarse en la Supercopa. Esa diferencia, remarca el tamaño comercial de ambos y el peso que tienen en el negocio del torneo.
Del otro lado, Atlético de Madrid y Athletic Club también reciben montos importantes, pero a distancia del duopolio: el Atlético ingresará más de 2 millones fijos, mientras que el Athletic en 2026 se acercará a esa cifra tras mejorar su acuerdo, respecto a 2025, cuando cobró 1.8 millones más un porcentaje de derechos televisivos.
Así se reparten los bonus del torneo
Además del fijo por participar, la Supercopa añade premios por rendimiento, y ahí cada partido vale oro. El campeón recibe un extra de 2 millones, una inyección directa que termina siendo el remate perfecto para una semana redonda.
El subcampeón tampoco se va con las manos vacías: suma casi 1.5 millones en bonus. Ese monto amortigua el golpe deportivo y, aunque no borra la derrota, sí deja un ingreso potente por llegar hasta el último día del torneo.
Finalmente, los dos equipos que se quedan en semifinales obtienen un “premio de consolación” de casi 1 millón adicional. En otras palabras: incluso perder antes de la final paga, pero ganar el torneo paga mejor, y esa realidad económica añade presión real a un clásico que ya de por sí se juega con el cuchillo entre los dientes.
Te puede interesar: ¿SE VA? Ousmane Dembélé sigue sin renovar con el Paris Saint Germain