Ángel Correa firmó un gol brutal, de esos que se gritan con furia. Con un disparo potente y colocado, el delantero sacó un verdadero misil imparable que dejó sin oportunidades al portero y desató la locura en el estadio.
Ángel Correa firmó un gol brutal, de esos que se gritan con furia. Con un disparo potente y colocado, el delantero sacó un verdadero misil imparable que dejó sin oportunidades al portero y desató la locura en el estadio.