En Coapa no existe la palabra pausa. A días de su presentación en la Concacaf Champions Cup, el Club América atraviesa uno de los momentos más movidos de los últimos años. Cambios en la directiva, negociaciones de alto calibre y un arranque sin gol en el Clausura 2026 han convertido cada jornada en un examen inmediato.

La salida de Diego Ramírez como director deportivo del primer equipo marcó un punto de quiebre. Tras más de cuatro años en el cargo y seis títulos en el palmarés, su relación con André Jardine llegó a un desgaste que la directiva decidió cortar de raíz. El manejo de cargas físicas, los constantes problemas musculares y las diferencias en la planeación detonaron una decisión que sacudió al vestidor.

En su lugar llega Antonio “Toño” Ibrahim, con la misión de estabilizar el proyecto deportivo justo cuando el calendario aprieta y la exigencia se multiplica. El mensaje es contundente: América no puede darse el lujo de titubear.

¿Por qué América se reestructura justo antes de la Concacaf Champions Cup?

El contexto explica la urgencia. América vive su peor arranque ofensivo en torneos cortos, sin goles tras tres jornadas y apenas dos puntos de nueve posibles. Para un club acostumbrado a dominar, el golpe fue directo al orgullo.

La directiva entendió que no bastaba con ajustes en la cancha. El cambio en la dirección deportiva busca alinear criterios, reducir tensiones internas y respaldar un cuerpo técnico que hoy camina sobre una cuerda floja. Con Concacaf en el horizonte, cualquier fractura interna puede pagarse caro.

Fichajes, salidas y presión: el América que se juega el semestre

Mientras se reacomodan los escritorios, el mercado sigue activo. El nombre de Raphael Veiga ilusiona a la afición. El brasileño, procedente del Palmeiras, está cerca de concretar su llegada en una operación que ronda los 9 millones de dólares, con salario alto y rol protagónico inmediato. Su fichaje apunta a resolver la mayor carencia actual: creatividad y gol.

Pero no todo es sencillo. América necesita liberar una plaza de No Formado en México antes del 9 de febrero. La posible salida de Víctor Dávila parecía el camino, aunque las negociaciones con Colo-Colo se enfriaron, complicando el escenario.

A esto se suma la posible salida de Paulo Victor, auxiliar clave de Jardine, tentado por la Confederación Brasileña. Coapa vive una carrera contra el reloj.

El América llega así a un tramo decisivo donde cada decisión pesa. Antes de pensar en trofeos, necesita orden. Y el reloj ya corre.