En un hecho que resalta la vigilancia en zonas de alta afluencia y la protección de bienes públicos, elementos de la corporación policial concretaron la aprehensión de un sujeto señalado por la sustracción ilícita de material de infraestructura de un inmueble federal. El incidente tuvo lugar en una bodega perteneciente a la entidad sanitaria gubernamental, cuyas instalaciones se ubican en la confluencia de la importante arteria de Paseo de la Reforma y la calle de Burdeos, dentro de los límites de la emblemática colonia Juárez.
Aprehensión de un hombre por el hurto de cableado en inmueble federal en la colonia Juárez
La acción de la autoridad se desencadenó tras identificar al hombre mientras, presuntamente, intentaba retirar del sitio un considerable segmento de cableado. Este insumo, de vital importancia para la operación y mantenimiento de la dependencia, ascendía a un rollo de cien metros de longitud, una cantidad que sugiere un valor significativo y una clara intención de lucro o aprovechamiento indebido. El material, consistente en cableado de uso eléctrico, fue recuperado de inmediato por los uniformados, evitando así un perjuicio al erario y a la operatividad del recinto.
El individuo interceptado en el perímetro de la alcaldía Cuauhtémoc es un varón de 45 años de edad, sobre quien recae el señalamiento directo de la presunta comisión del delito de hurto. Tras la intervención de los agentes, la persona quedó bajo custodia y fue trasladada de forma expedita a las instalaciones de la representación social, un paso fundamental dentro del procedimiento legal.
🚔 Policías detuvieron a un hombre por el presunto #robo de un rollo de 100 metros de cable eléctrico, que sacó del almacén de la Secretaría de Salud Federal, que se localiza en Paseo de la Reforma y la calle de Burdeos, en la colonia Juárez.
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) November 29, 2025
El detenido de 45 años de edad, fue… pic.twitter.com/pKUyS7xzkm
El Ministerio Público, con sede en la misma demarcación territorial, es la instancia ante la cual el implicado fue puesto a disposición. En este recinto, especializado en la procuración de justicia, se iniciará la carpeta de investigación correspondiente. Será tarea de los fiscales analizar los elementos de prueba recabados, incluyendo el testimonio de los agentes aprehensores y la evidencia del material sustraído, para construir el expediente y determinar la clasificación legal del acto.
Durante esta etapa de la indagatoria preliminar, se evaluarán las circunstancias en las que se produjo el evento y se asegurará el respeto al debido proceso para el individuo detenido. La presentación ante esta autoridad ministerial marca el inicio de un proceso judicial que concluirá con la definición de la situación jurídica del hombre. Las autoridades tendrán que decidir si existen los méritos suficientes para formular una imputación y, de ser el caso, llevar el asunto ante un juez de control, o si la evidencia obliga a otra resolución.
¿Cuál es la pena por robar cables de luz en CDMX?
El poder legislativo de la capital federal implementó modificaciones al código penal con el objetivo de elevar las sanciones privativas de libertad y las multas económicas para aquellos que sean encontrados responsables de apoderarse de equipo o mobiliario público de la metrópoli. Esta medida, aprobada formalmente el día 29 de marzo del año 2023, incluye explícitamente artículos como el cableado eléctrico y las tapas de drenaje.
La decisión de endurecer la legislación se fundamenta en un trágico antecedente: el fallecimiento de las hermanas Sofía y Esmeralda. Ambas perdieron la vida al caer en una alcantarilla desprovista de su cubierta, mientras se dirigían a un recital musical de la banda Zoé, un suceso ocurrido en el mes de noviembre de 2021 en la demarcación territorial de Iztacalco.
Aumentó la pena por robar cables de luz en CDMX
Con la entrada en vigor de esta reforma, la condena por apoderarse de cableado o cubiertas de alcantarillas puede ir de un mínimo de tres años hasta un máximo de siete años de confinamiento carcelario dentro de la Ciudad de México. El objetivo de este incremento de un año en la sentencia mínima es disminuir los incidentes de robo de elementos esenciales utilizados por todos los residentes de la capital.
Adicionalmente, si el valor del material eléctrico robado excede la suma de 51,870 pesos, el culpable podría enfrentar un castigo más severo, que contempla un periodo de reclusión de cinco a diez años. Sumado a ello, se impondrá una penalización monetaria que oscila entre los 20,748 pesos y los 115,610 pesos mexicanos. De esta forma, la pena máxima por el hurto de cables en la Ciudad de México ahora puede alcanzar una década de prisión.